Tamara Falcó

“Aún estoy a años luz de mi madre”

  • Ha sido una de las visitas más celebradas en Sevilla donde, invitada por Porcelanosa, acudió a una cena del Salón Internacional de los Caballos (Sicab). Allí demostró que ser el alma de cualquier fiesta es algo que le viene de familia

Nació en 1981, curiosamente, el mismo año en el que, destino o casualidad, también vino al mundo otra famosa star system como es Paris Hilton. Fruto del matrimonio entre Carlos Falcó, marqués de Griñón, y la reina de corazones, Isabel Preysler, hermana de Chabeli, Enrique y Julio José Iglesias y de Ana Boyer y uno de los objetivos preferidos del papel cuché en estos momentos, Tamara Falcó Preysler ha hablado en exclusiva para nuestro periódico y sus declaraciones no tienen desperdicio. 

Acostumbrada a ser el centro de atención de los actos sociales, la joven viajó el sábado pasado a nuestra tierra para comparecer como madrina de las nuevas instalaciones sevillanas que Porcelanosa inauguraba en las afueras de la ciudad. Allí, al son de las rancheras de los mariachis que la esperaban –a ella y su hermano Julio José–, hizo las delicias de los asistentes, quienes no dejaron pasar la oportunidad de saludarla, hacerse fotos a su lado y, ya de paso, trasladarle la admiración general hacia su madre. ¿Digna heredera del trono de una de las mujeres más glamourosas de España? Seguramente. No obstante, aún le queda mucho por aprender, algo de lo que, la propia Tamara, es consciente. Al fin y al cabo, el camino se hace andando…

–¿Ha sido ésta la vez primera en la que visitaba Sevilla?

–No. Estuve de pequeña. Hace mucho tiempo, pero ahora la he encontrado preciosa. Recuerdo con mucho cariño el paseo en coche de caballos que dimos por aquí…


–En la actualidad reside en París, ¿verdad?

–Sí. Lo que pasa es que me traslado pronto a Madrid. Mi novio, Marco, estaba haciendo en Francia un máster y se acaba de graduar. Él se vuelve y yo también porque, si no, me voy a sentir muy sola…

–¿Cuáles son sus obligaciones profesionales? ¿A qué se dedica Tamara Falcó?

–Pues continúo como imagen de la firma de roma Barbour, colaboro con Porcelanosa y realizo unos artículos para la revista ¡Hola!

–Es decir, que se encuentra cerca de la actividad que ejercemos los periodistas, ¿no? Comprende bien nuestro trabajo…

–Sí, bueno… (risas).

–¿Qué tal lleva lo de ser el centro de atención allá por donde pasa y que comenten acerca de usted y su entorno todo aquello que, en general, se suele decir?

–Bueno, depende de si se trata de cosas buenas o malas y del respeto que me muestren. Conmigo se suele ser buena gente. Luego, en la calle, tampoco creas que se me reconoce mucho.  Puedo hacer mi vida con bastante tranquilidad.

–La consideran muy parecida, en estilo y carisma, a su progenitora… ¿Es Tamara Falcó la continuadora del legado de Isabel Preysler?

–¡Uf! (suspira) ¡Me encantaría! Sin embargo, estoy a años luz de mi madre. Sea como sea, resulta un halago que me comparen con ella.

–En este sentido, ¿cómo definiría la elegancia?

–Me parece que es una manera de ser. Depende mucho de la forma en la que te proyectes y la imagen que des.

–¿Se dedica usted muchos cuidados?

–No los suficientes (risas).

–¿Masajes, por ejemplo?

–Eso, lo que más. Y el ejercicio también es muy importante y me sienta muy bien.

–Luce usted un anillo realmente espectacular, ¿regalo tal vez de su chico?

–Sí… Uno de ellos (risas).

–Supongo que pasará con él y los suyos la Navidad, ¿verdad?

–Claro. La celebramos en familia con cenitas y almuerzos. Igual que todo el mundo. 

–¿Y también cantan las melodías típicas de estas fechas?

–(Piensa) No, eso no… ¡pero tenemos un CD con villancicos! (risas). 

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios