Día de la Constitución

Rajoy ve plenamente vigente la Constitución y la pone como ejemplo ante la crisis

  • El presidente del Gobierno reitera que España crecerá y creará empleo en el año 2014. Posada cree que "no es momento de aventuras revisionistas". Rubalcaba aboga por cumplir la Carta Magna y adaptarla.

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La recepción oficial con motivo del 34º aniversario de la Constitución, que ha reunido en el Senado a buena parte de la clase política, de las altas instituciones del Estado y de la sociedad civil, ha servido este año para reavivar el debate sobre una posible revisión del texto constitucional de 1978. Así, mientras el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha defendido la plena vigencia de la Constitución, el líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha propuesto su reforma para que la sanidad pública sea un derecho fundamental como la educación.

A su llegada al Palacio del Senado, que por primera ha sido escenario de la recepción debido a las obras en el Congreso, Rajoy ha insistido en la vigencia de la Carta Magna y ha destacado el esfuerzo conjunto que la hizo posible, lo que ha utilizado como ejemplo para salir de un momento de crisis como la actual. Posteriormente, en una conversación informal con los periodistas, el jefe del Gobierno ha considerado que una reforma del texto debe tener muy claro su objetivo, contar con un amplio consenso y además ser oportuna.

Del otro lado, Rubalcaba ha abogado por cumplir primero la Constitución y después "adecuarla a los tiempos" porque, a su juicio, no hay "mejor forma de defenderla". En este sentido, ha propuesto incluir un artículo 27 bis a la Carta Magna para que la sanidad sea considerada un derecho fundamental "al lado de la educación" y deje de ser únicamente un "principio orientador" como es en la actualidad. Desde el PP, María Dolores de Cospedal ha señalado que si hubiera que hacer alguna reforma, considera prioritaria una revisión sobre la sucesión a la Corona, de forma que no prevalezca el varón sobre la mujer.

De la salud de la Constitución también se han referido en sus discursos los presidentes del Congreso, Jesús Posada, y del Senado, Pío García-Escudero. Posada ha alertado de que una situación de crisis económica como la que atraviesa España "no es el momento de plantear aventuras revisionistas de dudoso resultado", ni de ahondar en las discrepancias "aunque existan", sino de fomentar el entendimiento. Ha recordado Posada a los diputados y senadores de las Cortes Constituyentes y a los ponentes de la Carta Magna, sobre todo a los dos que han fallecido este año, Manuel Fraga y Gregorio Peces-Barba. También ha querido trasladar una gratitud especial al Rey por poner en marcha el camino hacia la democracia y auspiciar en todo momento el consenso entre las fuerzas políticas, fundamental ahora para superar la crisis.

En esta misma línea, García-Escudero ha reconocido que la España de 2012 es muy distinta a la de 1978 y por eso entiende que se cuestione el grado de vigencia de la Constitución, pero ha asegurado que este texto sigue dando respuesta "eficaz" a los problemas y necesidades que hoy se plantean. No obstante, el anfitrión del acto ha dicho que la Carta Magna "no es un código petrificado", sino un "pacto vivo al servicio de una sociedad viva" y ha afirmado que "merece la pena" seguir defendiendo sus principios y valores.

También ha defendido los principios constitucionales la líder de UPyD, Rosa Díez, que ha dejado claro que la libertad, la igualdad y la justicia son derechos "innegociables" que deben quedar garantizados en cualquier revisión del texto. Como ya viene siendo habitual, los partidos nacionalistas, como CiU, ERC o el PNV, se han ausentado del acto institucional, al igual que Izquierda Unida. Su coordinador general, Cayo Lara, se ha acercado un momento al Senado para denunciar ante los periodistas que no había nada que celebrar porque la Constitución "se viola" sistemáticamente y solo beneficia a los banqueros y especuladores.

Por contra, sí han asistido a la recepción en la Cámara Alta, abarrotada de invitados, todos los ministros, salvo tres, de viaje oficial, aunque el más solicitado ha sido el titular de Educación, José Ignacio Wert, en el ojo del huracán por sus últimos planes de la reforma educativa. Wert ha reconocido ser como "un toro bravo" que se crece con el "castigo" en referencia a las críticas que le han llegado desde la Generalitat.

Además de los miembros del Ejecutivo, han acudido el presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y del Tribunal Supremo, Gonzalo Moliner; el del Tribunal Constitucional, Pascual Sala, y el fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce. Tampoco se ha perdido la cita la defensora del Pueblo, Soledad Becerril, y dos de los tres padres de la Constitución que siguen vivos, José Pedro Pérez-Llorca y Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón.

Junto a ellos han estado presentes ocho presidentes autonómicos, como el andaluz, José Antonio Griñán, que ha dicho que lo que "toca" ahora es completar el modelo territorial en base a un "corte federal" y reformar el Senado, algo para lo que es necesario buscar el consenso a través de una "mayor cooperación" de los grupos en el Senado. "En un momento en que España va muy mal es importante que sepamos que la Constitución y el consenso constitucional han de formar parte de la solución de los problemas", ha añadido Griñán. El dirigente socialista ha recordado que esto incluye dar cumplimiento a mandatos de la Carta Magna como "favorecer la economía productiva y el diálogo entre empresarios y sindicatos sobre la especulación de los mercados financieros" o "redistribuir la riqueza a través de la acción del Estado, favoreciendo la protección social" a través de derechos reconocidos como el de la Sanidad universal o la educación "con igualdad de oportunidades".

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