Petróleo para hacer las paces

  • Chávez ofrece 10.000 barriles diarios de crudo a 63 euros a cambio de tecnología española para explotar nuevos yacimientos · El Rey y Zapatero asumen el regreso a la normalidad bilateral

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y su homólogo venezolano, Hugo Chávez, escenificaron ayer en Madrid el final de la crisis entre ambos países por el famoso "por qué no te callas" que le espetó el Rey a Chávez en noviembre pasado. La reunión permitió abordar el estado de las relaciones bilaterales, la situación energética global, la crisis financiera mundial y la política migratoria de la UE.

Con casi 45 minutos de retraso, Chávez llegó a La Moncloa procedente de Palma de Mallorca -donde visitó al Rey- y fue recibido por Zapatero con un apretón de manos. La cita duró media hora y ambos coincidieron en calificarla como "positiva". El presidente venezolano propuso a España un acuerdo similar al que acaba de cerrar con Portugal para el intercambio de petróleo -10.000 barriles diarios a 100 dólares (algo más de 63 euros)- por tecnología española para el procesamiento de alimentos o para la búsqueda de fuentes de energía alternativa.

Respecto a la política comunitaria de inmigración, Chávez apuesta por la creación de una mesa de trabajo que abra un diálogo sobre la Directiva de Retorno aprobada en junio pasado por el Parlamento Europeo, con el objetivo de buscar soluciones al problema de la migración en el marco de la ley y el respeto a los derechos humanos ya que, según dijo, Venezuela no quiere que en este asunto haya "confrontación".

Zapatero aseguró sentirse "muy satisfecho" tras el "reencuentro" con Chávez, a quien había invitado expresamente en mayo pasado en Lima, y celebró que se haya zanjado la crisis entre ambos países. De hecho, Chávez se refirió a lo ocurrido en Chile como una "anécdota" de la que se podrá reír con su "amigo" el Rey por el resto de sus días, un tema del que conversaron en la reunión que tuvieron en el Palacio de Marivent, en Palma de Mallorca. Es más, el presidente venezolano reveló que don Juan Carlos le regaló una camiseta en la que aparece la leyenda del "por qué no te callas". Además, explicó que durante el encuentro en Palma, que calificó de "placentero", tuvo ocasión de decir a don Juan Carlos que le debe "algo de dinerito" porque los derechos de autor generados por el "por qué no te callas" le corresponden "a los dos". Chávez también le invitó a visitar Caracas el próximo año, y adelantó que también se está "agendando" un viaje de Zapatero al país caribeño.

Chávez y el Rey se reconciliaron con un afectuoso apretón de manos. A su llegada, Chávez hizo un amago de no salir del vehículo, bromeando con el Rey, quien tras saludar al presidente le dijo que se alegraba de verle. El presidente de Venezuela acudió a Marivent acompañado de sus ministros de Exteriores y de Energía y Petróleo, Nicolás Maduro, y Rafael Ramírez, así como del embajador venezolano en España, Alfredo Toro. Asistió también el jefe de la Diplomacia española, Miguel Ángel Moratinos.

Hubo tiempo de hablar de la parte más crematística. Chávez aseveró ante Zapatero que para Venezuela es "muy importante" que Repsol participe en su proyecto de "levantar" la Faja del Orinoco -una de las mayores reservas de crudo del mundo- ya que, según reconoció, su país necesita "miles de millones de inversiones" que permitirían llegar a producir en unos años hasta 200.000 barriles diarios. "España se aseguraría suministro de petróleo para siempre". Su idea es mantener en breve contactos con la petrolera. Chávez explicó que Venezuela "es uno de los países con mayores reservas del mundo" y ayudará a evitar que el precio del petróleo siga al alza en los mercados internacionales.

Para relanzar las relaciones entre Madrid y Caracas, tanto Zapatero como Chávez anunciaron una próxima reunión del Consejo Empresarial hispano-venezolano, que servirá para buscar inversiones españolas en el país caribeño, y para las compañías venezolanas en España. Zapatero destacó las posibilidades de inversión en campos como el energético, el petrolero, el de las energías renovables o las infraestructuras, que podrían beneficiar a los ciudadanos de ambos países, y confió en que en esta nueva etapa de las relaciones bilaterales se pueda pasar "de las ideas y proyectos a programas concretos de actuación".

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