La inmigración no cesa con el invierno

l Las bajas temperaturas durante el invierno no hace cesar en su empeño a quienes se lanzan en patera al Estrecho de Gibraltar con la esperanza de alcanzar una vida mejor. El rostro de la desesperación en sus países de origen arribó ayer nuevamente a Tarifa, localidad acostumbrada a recibir contingentes desde hace más de 20 años. 36 personas, cuatro de ellas niños y dos mujeres embarazadas, fueron avistadas por la Guardia Civil sobre las siete de la mañana a escasas tres millas y media al sur de Paloma Baja. Ya en tierra, Cruz Roja ofreció su habitual labor solidaria con la instalación de un hospital de campaña. En la imagen, uno de los cuatro pequeños integrantes del grupo juega ajeno a la situación que acaba de vivir mientras que otros inmigrantes se reponen de la larga travesía en una carpa en el puerto tarifeño.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios