El horror de sobrevivir a un atentado

"Nos cubrimos la cara con un chal para hacernos los muertos en el tiroteo". Así de duro suena el testimonio de Rosa María Romero, la cordobesa herida en Bombay como consecuencia del atentado que tuvo lugar en la ciudad india el pasado noviembre. Ella y su marido fueron los últimos españoles que quedaron en el lugar de los hechos para ser atendidos, y ahora declara que sufrieron miedo cuando se inició el tiroteo del hotel. Sus declaraciones, dos semanas después, son tremendas: "Se me ocurrió que lo mejor sería hacerse pasar por otros muertos más, así que cubrí la cara de mi marido y la mía con un chal". Según declara a El Día la víctima cordobesa, el optimismo siempre debe imponerse a la tragedia y Rosa María piensa volver a Bombay porque le encanta viajar a esta tierra a la que acude con cierta frecuencia.

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