La cara menos amable del deporte rey

l El gesto de dolor del joven jugador del Atlético Roquetas lo dice todo. Esta espeluznante imagen sucedió en el partido entre Viator y el equipo roquetero del pasado domingo. E un lance del partido, Henric cayó de mala manera y el codo se le salió de su sitio. Los gritos del futbolista hicieron un nudo en la garganta a más de uno de los que se encontraba en la grada presenciando el partido. Rápidamente, los masajistas de los dos equipos trataron de atender al chaval, que se retorcía de dolor sobre la tierra del terreno de juego viatoreño. Lo primero que hay que hacer con un codo que se sale es inmovilizarlo. Y como no había instrumentos médicos, se tuvo que optar por entablillarle la articulación con una madera que había en uno de los bordes del campo. Le deseamos una pronta recuperación.

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