PEDRO DAñOBEITIA. director general de banca privada en sabadellurquijo

"El año 2018 no va a ser tan bueno como el anterior"

  • El directivo de SabadellUrquijo, que cuenta con 1.000 clientes en Andalucía, no ve razones para que suban los tipos de interés ni la inflación

Pedro Dañobeitia posa en las oficinas centrales de Banca Privada de SabadellUrquijo en Málaga. Pedro Dañobeitia posa en las oficinas centrales de Banca Privada de SabadellUrquijo en Málaga.

Pedro Dañobeitia posa en las oficinas centrales de Banca Privada de SabadellUrquijo en Málaga. / javier albiñana

Pedro Dañobeitia es uno de los mayores expertos en España en gestión de activos. Empezó hace 30 años en la banca privada de un banco de Mónaco y a lo largo de su trayectoria ha ocupado puestos directivos en Banesto y Deutsche Bank. En estos momentos es subdirector general del banco Sabadell y responsable de banca privada de SabadellUrquijo.

-¿Cuál es la presencia de banca privada de SabadellUrquijo en Andalucía?

-Estamos entre la cuarta y la quinta entidad de banca privada en España, con unos 26.000 millones de euros de negocio, y Andalucía representa en torno a un 8%. A Andalucía le dedicamos un número importante de recursos, con un equipo de 22 personas. Tenemos 1.000 clientes con posiciones superiores a los 500.000 euros, que es donde ponemos el umbral de banca privada, y hay muchos más potenciales. El negocio está repartido al 70% entre Málaga y Sevilla, el 8,6% en Cádiz y el 4% en el resto de provincias andaluzas. Hay que señalar que Canarias también está en esta dirección regional sur y engloba el 17% del negocio, y en Extremadura hay un 2%.

-¿Qué previsiones tienen a corto y medio plazo en esta región?

-Tenemos todos los ingredientes para seguir creciendo en la región. Hemos tenido un año 2017 muy bueno, lo cual nos facilita la captación de clientes. Queremos hacer más cosas en Andalucía, sobre todo en Málaga, donde vemos un potencial muy importante en banca privada.

-¿Por qué tienen el umbral en 500.000 euros?

-Pensamos que es clave la buena atención al cliente y damos unos determinados ratios de clientes por banquero. Además, cada vez tiene más sentido hablar de grupos familiares. Montamos proyectos para las siguientes generaciones que vienen y que van a tener en los próximos años la suerte de recibir una transferencia de riqueza que va a ser la más grande de la historia porque el mundo nunca ha sido tan rico. Es importante no bajar el listón en este segmento porque perderíamos capacidad para servir a los clientes.

-¿Cuáles son sus principales recomendaciones para invertir?

-Cada cliente tiene un horizonte temporal, un perfil de riesgo y una capacidad distinta para asumir pérdidas. Es muy importante conocer a cada cliente. El mundo está creciendo a un nivel alto, un 3,8% según nuestro última revisión, y eso nos deja relativamente tranquilos a nivel macroeconómico porque cuando el mundo crece a esa velocidad los mercados funcionan. La inflación no parece ser un problema y, de hecho, hemos dejado la deflación atrás, algo que es muy bueno para los mercados y la economía. Por otra parte, las empresas están teniendo buenos resultados tanto a un lado como al otro del Atlántico. El ciclo económico norteamericano está más avanzado, pero aún así los beneficios de las empresas siguen creciendo a dos dígitos en 2018 e incluso para 2019, y en Europa, de un dígito porque siempre vamos un poco por detrás. Pensamos que en un escenario así la decisión más acertada es invertir en renta variable, porque en la renta fija está muy limitada la inversión por la ausencia de tipos de interés en Europa.

-Habla usted del perfil de riesgo. ¿Cuál suele ser el del cliente de banca privada?

-Todos los clientes son conservadores en principio y más en banca privada. A nadie le gusta perder dinero. La determinación del horizonte temporal es muy importante. No se puede garantizar no perder dinero en Bolsa en un año, pero en periodos de tres a cinco años sí se puede aspirar a tener rentabilidades positivas.

-¿Cuál es la rentabilidad media que obtienen?

-El año pasado tuvimos muy buenas rentabilidades en todos los perfiles de riesgo. En las carteras más conservadoras fue del 2,5%, teniendo en cuenta que los tipos están al cero; hasta rentabilidades superiores al 15% en carteras más agresivas. Este año 2018 no va a ser tan bueno como el anterior. Va a ser menos de lo mismo. Vamos a tener rentabilidades positivas, vamos a seguir apostando por la renta variable, vamos a tener menos peso en renta fija, ondulaciones más cortas, sin duda, y buscando oportunidades en algunos nichos de renta fija, en algunos corporativos y en algunos emergentes.

-¿Por qué va a ser peor el año?

-Por un tema de ciclo económico, de valoraciones, de que la Bolsa americana empieza a estar algo agotada tras nueve años de subidas. No hay que perder de vista que gestionamos ciclos económicos y éstos no son permanentes. Ya se cometió ese error en 2006, cuando se pensó que ese ciclo económico iba a ser eterno. Desde enero se ha incorporado además la volatilidad, que es algo que no teníamos desde hacía tiempo, y eso supone que hay que hacer una gestión más activa.

-¿Qué incertidumbres se barajan a escala mundial?

-Los riesgos geopolíticos como el Brexit, las elecciones en Francia o Trump han sido oportunidades de compra. Cuando la economía está fuerte pasa por encima de todos esos asuntos porque hay crecimiento, resultados, y pese a la volatilidad, no pensamos que la vía del mercado se vaya a descarrilar por ahora.

-¿En qué sectores recomienda invertir?

-Seguimos apostando por la tecnología porque es uno de los sectores con mayor crecimiento, y la banca porque ha sabido dar resultado pese a tener tipos de interés inexistentes, y en cuanto los tipos sean positivos habrá más margen financiero.

-¿Y en qué prefieren no invertir?

-En todo lo que tenga que ver con sensibilidad a la deuda y le pueda afectar una subida de los tipos de interés como, por ejemplo, infraestructuras o eléctricas.

-¿Cree que subirán los tipos este año?

-En Europa no pensamos que vayan a subir en 2018 y seguramente se iniciará la subida en 2019. Está anunciado que las compras de bonos seguirán hasta septiembre y, siguiendo la forma de actuar de la Reserva Federal, los bancos centrales tienden cada vez más a decir lo que van a hacer y eso genera menos incertidumbre. El Banco Central Europeo nos ha ido avisando por ahora. En cualquier caso, no le viene bien a Europa subir los tipos porque los países siguen con un nivel de deuda importante y están saliendo de situaciones muy complejas y, además, no hay inflación y el BCE tiene el mandato de tener una inflación en el 2%, aunque ahora esté en torno al 1,7%. No vemos ninguna razón para subir los tipos ni la inflación.

-¿Qué opina de la crisis de las pensiones que se ha abierto en España? ¿Qué recomienda a los pensionistas?

-Pensamos que siempre hay que complementar el ahorro a largo plazo en pensiones por la vía privada. Sin ninguna duda. En España tenemos un problema de natalidad, que no parece que se haya discutido mucho últimamente, y también hay un problema educativo y cultural de lo que es el ahorro a largo plazo, algo imprescindible que se tiene que promocionar mucho más. Hay que mirar a otros países, en los que han ido buscando soluciones y buena parte de ellas pasan por el ahorro privado aportado por los empleados y los empleadores. Es más eficiente que otros modelos.

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