Un año infernal para los bancos

  • Las 'subprime' marcaron el inicio de una crisis donde las pérdidas masivas, las quiebras y los rescates con dinero público evidencian el caos del sector financiero · El caso Madoff es, de momento, el colofón

Entre pérdidas gigantescas, quiebras y rescates de emergencia, incluidas las nacionalizaciones, 2008 marcará profundamente a los bancos mundiales, hundidos en una crisis que remite a la Gran Depresión. "De golpe la fiesta se detiene. Reina la confusión y los dolores de cabeza. Algunos sufren un accidente y terminan en tratamiento intensivo. Eso es lo que pasó en el mercado financiero", explicaba recientemente la ministra de Familia alemana, Ursula von der Leyen.

La crisis llamada al principio de las subprime (créditos hipotecarios de dudoso cobro) se originó en 2007 con los excesos de los bancos estadounidenses, que desestabilizaron el sistema financiero mundial y diseminaron ese tipo de hipotecas.

El primero en caer, en marzo, fue el más pequeño banco de inversiones de Wall Street, Bear Stearns. La Reserva Federal evitó su quiebra ofreciendo condiciones muy ventajosas para que su rival JP Morgan Chase lo comprara. El cuarto banco de inversiones del país, Lehman Brothers, se acogió a la ley de quiebras el 15 de septiembre, provocando una crisis inédita desde los años 30, con un bloqueo total de los mercados crediticios. "La decisión de Henry Paulson (secretario del Tesoro) de abandonar a Lehman Brothers fue dramática. Cuando se deja caer una ficha del dominó, caen todas las demás", valoraba la ministra de Economía francesa Christine Lagarde, semanas más tarde.

Merrill Lynch escapó a la bancarrota al ser comprado el mismo día por Bank of America. Sólo resistían dos bancos de inversiones, Goldman Sachs y Morgan Stanley, que acabaron cediendo el 21 de septiembre para recurrir a la financiación federal. El Tesoro presentó un plan de rescate de 700.000 millones de dólares. "Los grandes bancos estarán bajo presión al menos 18 meses, si no 36 (...); el capital (inyectado por el Estado) tapa los pozos pero no financia el crecimiento", advertía la analista de Wall Street para los valores financieros Meredith Whitney, de Oppenheimer & Co.

En Europa, la onda expansiva afectó al británico Northern Rock, especializado en créditos inmobiliarios, nacionalizado en febrero, al igual que el belga-holandés Fortis en septiembre y el británico Bradford & Bringley y el franco-belga Dexia dos días después.

La UE decidió discutir las medidas tomadas por unos y otros para proteger a los ahorristas de las quiebras antes de prometer planes de rescate inspirados en el del primer ministro británico Gordon Brown. Islandia nacionalizó sus tres principales instituciones financieras en octubre, antes de pedir ayuda al FMI. En EEUU, Countrywide fue comprado por Bank of America, Wachovia por Wells Fargo, Washington Mutual por JP Morgan Chase y National City por PNC.

La lista de quiebras en EEUU este año (25 hasta la fecha) incluye la mayor de su historia, Washington Mutual (188.000 millones de dólares en depósitos). El ex número uno mundial de las finanzas, Citigroup, se hundía antes de la masiva intervención de las autoridades, al igual que UBS, ex primer banco suizo, también reflotado por el Estado tras una gestión desastrosa y diversos escándalos.

El francés Société Genérale registró una pérdida histórica de 4.900 millones de euros, producto de malversaciones de un corredor, Jerome Kerviel. El último escándalo, el caso Madoff, un fraude piramidal de 50.000 millones de dólares, afecta al británico HSBC y al español Santander, entre otros.

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