La UE quiere que el G8 adopte compromisos concretos de reducción de gases

  • El Presidente de la Comisión, José Manuel Barroso ha propuesto la creación de un fondo de ayuda agrícola de 1.000 millones de euros para la agricultura de los países en desarrollo.

La Comisión Europea instó hoy a los líderes del Grupo de los Ocho (G8) a que se comprometan durante la Cumbre de Japón a adelantar la meta de reducciones de gases causantes del efecto invernadero para 2050.

El presidente de la comisión, José Manuel Barroso, se mostró confiado en que en la cumbre que comenzó hoy en la isla de Hokkaido, los países del G8 acuerden, al menos en principio, establecer sus propias metas a medio plazo.

"Si conseguimos un compromiso a largo plazo para reducir en un 50 por ciento las emisiones de gases en 2050 y un principio de acuerdo sobre la reducción a medio plazo, podremos hablar de éxito", apuntó Barroso en conferencia de prensa.

El cambio climático es uno de los principales asuntos de la reunión anual que mantienen los líderes de los países más ricos del mundo, en medio del estancamiento de la economía mundial, la creciente presión inflacionaria, la estelar subida del precio del petróleo y la crisis alimentaria.

En la anterior cumbre del G8 (Estados Unidos, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, Canadá, Japón y Rusia), celebrada hace un año en la localidad de Heiligendamm, los líderes no pudieron ponerse de acuerdo sobre un objetivo a largo plazo, cifrado y vinculante, para la reducción de los gases que causan el llamado efecto invernadero.

A lo más que llegaron fue a prometer que estudiarían "seriamente" las decisiones ya tomadas por la UE, Canadá y Japón, "que incluyen la reducción de las emisiones, al menos a la mitad, de aquí a 2050".

"Vamos a trabajar para alcanzar compromisos reales en ésta Cumbre del G8, no sólo a fin de reforzar los adoptados en la del año pasado, también si es posible ir más allá con compromisos a medio plazo", apuntó Barroso.

La UE, que ha acordado reducir las emisiones de gases al menos un 20 por ciento en relación con los niveles de 1990, quiere un compromiso similar de los países que más contaminan, entre los que se encuentra Estados Unidos, país se ha negado a firmar el Protocolo de Kyoto.

"Estudiarlo seriamente no es suficiente, lo que necesitamos son compromisos", destacó el presidente de la comisión.

Barroso, no obstante, admitió que durante la cumbre es improbable que se alcance un acuerdo "numérico" sobre plazos de reducción de gases a medio plazo, pese a que "el caso tiene mayor fuerza" desde que el aumento del precio del petróleo ha obligado a los países a buscar formulas para aminorar su uso.

"Espero que el G8 no decepcione a aquellos que aguardan que éste encuentro produzca resultados concretos", dijo Barroso.

Sin embargo, un borrador de la declaración de los líderes, no menciona fecha alguna concreta, y señala que para "conseguir nuestro objetivo global a largo plazo se requiere metas a medio plazo y acciones".

"Mientras los líderes del G8 no acuerden llevar a cabo acciones inmediatas y fijen objetivos a medio plazo para reducir el efecto invernadero en 2020, todas las promesas a largo plazo son inalcanzables", advirtió la organización internacional Oxfam mediante un comunicado.

También el presidente de la Comisión Europea, anunció en Hokkaido, que ha propuesto la creación de un fondo de ayuda agrícola de 1.000 millones de euros (unos 1.600 millones de dólares) para la agricultura de los países en desarrollo, en respuesta a la crisis alimentaria mundial.

"La Unión Europea puede dar un impulso a la agricultura en los países en desarrollo", señaló Barroso antes de la inauguración oficial del encuentro anual de líderes del G8.

La crisis alimentaria será uno de los asuntos que los líderes abordarán durante la Cumbre, a la que asiste la UE, que participa cada año, y sir ser miembro tiene los mismos derechos y obligaciones que las ocho país que lo integran.

Esa cantidad de dinero anunciada por Barroso será desembolsada durante los próximos 18 meses, y procederá de los subsidios a la agricultura que la UE no tiene previsto utilizar.

La UE destina al año unos 40.000 millones de euros a los subsidios agrícolas, y el Banco Mundial (BM) estima que se precisan al menos 10.000 millones de dólares (unos 6.392 millones de euros) para contener a medio plazo la actual crisis alimentario.

Una parte de ese fondo, precisó Barroso, irá destinado a la financiación de semillas de alimentos y fertilizantes, y gastado e los países de África

Durante lo que va de año, dijo Barroso, la UE ha dedicado unos 550 millones de euros (351, millones de dólares).

La propuesta de creación del fondo de ayuda agrícola deberá ser aprobado los 27 países miembros de la UE y por el Parlamento Europeo.

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