El Gobierno lanza un plan para reducir los accidentes laborales en pymes

  • Las empresas que se adhieran voluntariamente se ahorrarán el seguimiento de la Inspección de Trabajo durante dos años

El ministerio de Trabajo e Inmigración presentó hoy el Programa Voluntario de Reducción de Accidentes (Prevea), con el que se pretende reducir en un plazo de dos años la siniestralidad laboral de las pymes en España en un 20%. El Ministerio de Trabajo quiere enterrar el 'hacha de guerra' de las empresas con la Inspección de Trabajo por lo que permitirá a las compañías que a cambio de recibir el asesoramiento para reducir la siniestralidad no rindan cuentas ante la Inspección a lo largo de estos dos años.

El ministerio de Trabajo e Inmigración presentó hoy el plan Prevea para reducir los accidentes laborales, cuyo objetivo es bajar el 20% la siniestralidad en el trabajo. Prevea supone un cambio en la cultura de la prevención laboral para que sean los propios empresarios los que se conciencien de llevar a cabo las medidas en sus empresas para evitar la siniestralidad.

El programa prevé contar con la adhesión de al menos 300 empresas (entre 10 y 25 por cada CC.AA., en virtud de su capacidad de gestión) de entre 10 y 250 empleados, o hasta 500, cuando la empresa haya acordado su modalidad organizativa y la elección del servicio de un servicio de prevención ajeno. Está previsto que un 20% de las empresas correspondan al sector de la construcción "un punto negro" en los índices de siniestralidad.

Ahorrarse el seguimiento

Estas empresas deben presentar índices de siniestralidad superiores a la media dentro de su rama de actividad o estar incluidas entre las empresas objetivo del programa de acción contra la accidentalidad laboral de su comunidad autónoma. Asimismo, al ser un programa voluntario, deben contar con el apoyo de los trabajadores o de sus representantes en la aplicación del programa.

Las empresas que cumplan estos requisitos podrán solicitar su ingreso en el programa para, con el asesoramiento de los órganos técnicos de las comunidades autónomas y las mutuas, desarrollar un plan de acción con medidas concretas a ejecutar en 24 meses. Así, la empresa se comprometerá a informar periódicamente de las acciones llevadas a cabo y de los resultados obtenidos.

En este proceso, la labor de la Inspección de Trabajo será vigilar "a distancia" todo el proceso. Durante este periodo, no realizará visitas planificadas y no sancionará las deficiencias que estén programadas para corregirse, a excepción de los casos de accidente de trabajo grave o mortal, enfermedad profesional grave o denuncia. 

El asesoramiento será gratuito y serán las propias empresas las que costeen las medidas concretas a adoptar, si bien, las causas de la siniestralidad a menudo se centran en aspectos organizativos, con lo que su corrección apenas les tendría que suponer costes.

Buen funcionamiento del programa piloto

La presentación del plan, en marcha desde el mes de octubre en el marco de la Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo 2008-2012, corrió a cargo de la secretaria general de Empleo, Maravillas Rojo, el director de la Dirección General de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, Raimundo Aragón, y la directora del Instituto Nacional de Salud e Higiene en el Trabajo (INSHT), Concepción Pascual.

Según indicó Aragón, meses antes a la difusión del plan en el mes de octubre, se puso en marcha un proyecto piloto en cinco comunidades autónomas (Cataluña, Navarra, La Rioja, Baleares y Extremadura) y con la colaboración de una Mutua, en la que participaron 30 empresas. El balance arrojó un descenso de la accidentalidad superior al 20% perseguido y además demostró que el proyecto es viable.

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