Gallois advierte que Airbus sufrirá de lleno los efectos de la crisis en 2009

  • El grupo prevé cancelaciones de pedidos, pero no ve razones para el "pánico"

Se avecinan tiempos aún peores. Así lo advirtió ayer el presidente del consorcio aeroespacial europeo EADS, Louis Gallois, que vaticinó que la crisis impactará de lleno en el grupo a lo largo del próximo año. Gallois reconoció abiertamente que la compañía, matriz de Airbus, podría no estar capacitada para evitar el impacto de la crisis financiera global, aunque, eso sí, precisó que "no hay razones para el pánico".

En este sentido, señaló que Airbus está vigilando de cerca el impacto del credit crunch -restricción crediticia- en la industria aeronáutica europea, aunque reconoció que es difícil hacer una previsión exacta de cara a 2009. Pese a que la compañía no tiene, por el momento, cancelaciones de pedidos vinculadas a la crisis y a los problemas de financiación, parece ser que los tendrá, a juicio de su máximo responsable. "Estoy seguro de que veremos más consecuencias el año que viene", subrayó Gallois durante un encuentro con analistas económicos celebrado en el corazón financiero de Londres.

El grupo ya está comenzando a sentir el impacto del descenso del tráfico aéreo y del abandono por parte del turista tanto de la primera clase como de la businessclass. Algo a lo que se suma un tercer factor, el hecho de que las compañías de leasing -alquiler con derecho a compra- comienzan a tener problemas para financiar sus aviones.

Del lado de las buenas noticias se encuentra, sin embargo, el descendente precio del crudo y el volumen de pedidos comprometidos hasta el ejercicio 2011, según destacó Gallois. "Tengo que decir que no creo que escapemos a la crisis, pero no hay razones para el pánico", declaró.

Airbus anunció ayer que cerró los 11 primeros meses del año con encargos de 756 aviones, una cifra con la que consiguió mantenerse sensiblemente por encima de los 640 de su competidor estadounidense Boeing. En noviembre, Airbus recibió pedidos de 84 aeronaves -después del parón sufrido en octubre, con sólo nueve encargos-, gracias a las compras de cinco aerolíneas. No obstante, entre enero y noviembre, la filial aeronáutica del gigante europeo también tuvo que encajar cancelaciones de 122 aeronaves.

En cuanto a las entregas realizadas en este mismo periodo, el grupo puso en manos de sus clientes 437 aviones, frente a los 334 de su rival Boeing, afectado por dos meses de huelga de sus mecánicos.

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