Brown pide colaboración para estabilizar el precio del petróleo

  • El primer ministro británico subraya la necesidad internacional de apostar por la diversificación del mercado energético como respuesta a la crisis.

El primer ministro británico, Gordon Brown, propuso un armazón normativo internacional que permita controlar la volatilidad del mercado del crudo y evitar la generación de "fluctuaciones salvajes" que agraven una crisis financiera en la que advirtió de la importante influencia de la evolución de los precios del petróleo. 

En su intervención en una cumbre energética celebrada en Londres, Brown apostó por garantizar la "estabilidad" en el sector a partir de la coordinación de intereses entre los países productores y los consumidores, que se han visto golpeados por los severos altibajos del coste de un barril que aunque ahora se encuentra lejos del pico de 150 dólares que llegó a alcanzar, podría experimentar una nueva subida que "dañaría" gravemente al ya castigado panorama económico mundial. 

Así, consideró de "interés común" reducir la volatilidad y confió en que la cumbre del G-20 que se celebrará el próximo 2 de abril en la capital británica permita a los miembros "actuar juntos en acciones energéticas que atraigan estabilidad" y agilicen la consecución de los objetivos en materia de lucha contra el cambio climático. 

Al respecto, el mandatario británico apostó con "urgencia" por una "mayor diversificación" de las fuentes de energía para reducir la dependencia de los combustibles fósiles, cuya presión ha sido responsable, a su juicio, del progresivo aumento de la inflación y de la necesidad de mantener los tipos de interés en una tasa mayor. "Está claro que nuestro reto más apremiante es la volatilidad", declaró. 

Por ello, pese a que "los precios están cayendo", apeló a la prudencia ante la posibilidad de "más presión en el futuro", una vez la economía inicie la senda de la recuperación, e insistió en la necesidad de trasladar "estabilidad al mercado energético". Como fórmula, Brown planteó una mayor colaboración con los productores que permita acompasar la demanda a partir de un incremento de la producción que garantice el suministro e impida un nuevo repunte de precios.

"Es en el interés común", reiteró, para plantear el mantenimiento del "espíritu de Jeddah" que salió de la cumbre celebrada en la ciudad saudí el pasado verano como reacción a un contexto en el que "los precios subían" y ante el que los propios países árabes "se pusieron de acuerdo en que lo que pasaba afectaba mucho a la economía". "Acordamos reducir barreras en el mercado energético", aseveró. 

En consecuencia, planteó erigir una "nueva sociedad" entre los productores y los consumidores basado en el "internacionalismo visionario" que permitió a la economía mundial afrontar desde una relativa unidad los riesgos generados por la crisis de crédito, con una batería de actuaciones similares que llevó a un recorte coordinado de los tipos y planes de rescate del sector bancario. "Sería un enorme error caer de nuevo en las viejas formas del pasado", advirtió. 

Por tanto, consideró necesario mejorar aún más la regulación de los mercados de petróleo y reforzar los compromisos de diversificación energética mediante un impulso inversor en las consideradas fuentes limpias, después de que los analistas hayan expresado su preocupación por el recorte del precio del barril, que sumado a la crisis podría desincentivar a las compañías de invertir en nuevas fórmulas que den respuesta a la demanda futura. "Es esencial que actuemos juntos", declaró. 

Así, propuso "aumentar la transparencia" mediante la "promoción de la integridad y la cooperación internacional" y estudiar "cómo trabajar en el futuro". "Los Gobiernos reconocen esa necesidad y hay que estudiar cómo reducir la volatilidad para traer más estabilidad", reiteró, mediante partidas que permitan "reexaminar" el actual suministro y desmontar las "barreras para la inversión".  

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios