Apuesta por el turismo sostenible en Doñana

  • El Museo del Mundo Marino, ubicado en el Parque Dunar onubense, constituye un atractivo turístico de la zona y pone de relieve la apuesta por la ecología

En la Agenda 21 para el turismo y los viajes, la Organización Mundial del Turismo (OMT), junto con otras instituciones vinculadas al mundo de los negocios y la conservación de la naturaleza, definieron el turismo sostenible como aquel que "satisface las necesidades de los turistas y regiones anfitrionas presentes, al mismo tiempo que protege y mejora las oportunidades del futuro. Está enfocado hacia la gestión de todos los recursos de tal forma que se satisfagan todas las necesidades económicas, sociales y estéticas al tiempo que se respeta la integridad cultural, los procesos ecológicos esenciales, la diversidad biológica y los sistemas de apoyo a la vida".

todo un reto

En este contexto, el concepto de sostenibilidad aplicado a la industria del turismo constituye un reto complejo en la medida que es una de las industrias más importantes a nivel mundial, con un ritmo de crecimiento acelerado y considerada un eficiente motor de crecimiento económico, especialmente para zonas con escasa diversificación productiva. A su vez, es una actividad que no pasa desapercibida. Hoy en día, muchos lugares en el mundo evidencian, irónicamente, el deterioro de los recursos que son base para su atractivo. Para paliar esa situación, precisamente, nace el Parque Dunar (Huelva) como una iniciativa que surge de la Comisión Internacional de Expertos, en 1992, para el desarrollo socioeconómico sostenible del Entorno de Doñana. La realidad que se abre al visitante a la entrada del núcleo onubense de Matalascañas es una original y sugestiva propuesta de turismo sostenible que nos acerca a la Doñana más desconocida: la Doñana marina.

Es ahí cuando aparece en escena el Museo del Mundo Marino, que surge como una alternativa al turismo de sol y playa. Tal y como explica el director del museo, Manuel Endrina, "en una superficie de 95 hectáreas -donde antes había una escombrera, un circuito de motocross y un pinar degradado-, hemos conseguido crear un precioso parque periurbano donde se pueden disfrutar de agradables paseos en bicicleta, hacer senderismo y entretenernos con un museo integrado, sencillo en su concepción de integración con las dunas que lo rodean, ideado y llevado a cabo por los prestigiosos arquitectos Ortiz y Cruz", artífices, entre otras obras, de la Estación de Santa Justa de Sevilla.

atractivos

El museo dispone de cinco salas temáticas, una sala polivalente y una sala audiovisual. Entre sus principales atractivos, destacan 13 esqueletos de cetáceos varados en las costas andaluza, y sus correspondientes réplicas a tamaño natural, suspendidos en el aire. Así por ejemplo, es digno de ver un esqueleto de ballena (20 metros) o el único esqueleto de orca real (5,70 metros) expuesto en la Unión Europea.

Asimismo, también se pueden apreciar las maquetas e imágenes de los sistemas dunares del entorno y una Ecosfera, de las pocas que existen en toda Europa, proveniente de la NASA. Se trata, comenta Manuel Endrina, "de un pequeño planeta autosuficiente que consta de tres componentes: algas, krill (alimento de las ballenas) y microbacterias. Llevan seis años encerrados en esta pequeña esfera y constituye el primer experimento de este tipo realizado en España, aunque está creado por un laboratorio de Texas para crear vida".

Desde propuestas como ésta, asegura Endrina, "lo que se pretende es dar a conocer la cara más oculta de Doñana, la sensibilización del espacio donde estamos y trabajamos y, al mismo tiempo, promover una educación ambiental". Con esa idea, ayer comenzaron las jornadas de puertas abiertas, en la que se superaron los 1.200 visitantes del año pasado. "Esta iniciativa permite conocer de manera gratuita nuestras instalaciones y, al mismo tiempo, aprender determinadas nociones relacionadas con un nuevo concepto de turismo", añade.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios