A vueltas con lo de siempre

  • Paco reflexiona con sus jugadores sobre la eterna rémora en esta Liga, la incapacidad para mantener ventajas en el marcador

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Lean esta página y arrúguenla, háganla trocitos y quémenla.A ver si sirve de algo. Es otra fórmula más a explotar para ver si puede ser que el Córdoba acabe de una vez por todas con la maldición de las rentas desperdiciadas. Quizá el exorcismo sea una vía más para espantar los fantasmas que visitan cada siete días, en forma de recuerdos traumáticos, las cabezas de los que llevan la blanquiverde. Es la forma menos razonable de las que hay en el fútbol, la superstición, pero a estas alturas de competición es de las pocas que le quedan a la afición(sufrida, sufridísima) de El Arcángel. Porque los otros justificantes y posible remedios ya ha sido sobradamente comentados.

¿falta de madurez?

El mismo sábado Paco, muy enfadado, mencionó la falta de madurez como uno de los problemas causantes de la sangría de puntos que puede abocar al Córdoba al“sufrimiento”. Sin embargo, si repasamos los once jugadores con los que acabó el equipo blanquiverde sobre el campo, nos encontramos con veteranos como Pierini,Javi Moreno oJulioIglesias, que llevan muchos años actuando en Segunda, Primera... o Champions, incluso. Excepto Asen, de hecho, todos los demás ya habían jugado en la categoría de plata con anterioridad. Y el madrileño debutó en su día en Primera, con el Getafe. Abundando en el tema, ayer Arteaga sonreía cuando se le recordaba la cuestión, porque “de no haber tenido experiencia previa...”. Ya han tenido nueve partidos para aprender de los errores.Aquello de que la letra, con sangre entra. Además, otra cuestión sería entrenar esa faceta. Algo complicado y que atañe directamente al carácter de cada uno de los jugadores.

¿desorganización?

No se sabe muy bien por qué, pero el equipo reporta una sensación de caos cuando el viento le sopla favorable en los partidos. Contra el Nàstic y el pasado sábado ante el Cádiz, dos acciones a balón parado pusieron el encuentro franco muy pronto. Sin embargo, fue a partir de ese tanto y, sobre todo en las segundas partes, cuando el equipo dio peor imagen. Mucho espacio entre líneas, errores puntuales que cuestan carísimos y desplomes difícilmente explicables. Incluso con una renta mayor, dos goles, han cedido finalmente; fruto, en parte, de ese bajón en el mejor momento.

¿fallos defensivos?

El gol delSalamanca en el último minuto, el despiste en el rechace de la falta en el Pizjuán y, sobre todo, los dos tantos en el último choque han dado pábulo a desconfiar del planteamiento defensivo del equipo.Del planteamiento, que no de la defensa.PabloRuiz yPierini están en un buen momento y, en estos momentos, son dos de los únicos que tienen un puesto garantizado en el once para Paco Jémez. ¿Dónde está el problema entonces?

¿desconcentración?

Pasó en Sevilla y pasó ante elCádiz. El equipo cordobesista vuelve de los vestuarios dormido y durmiendo (que no es lo mismo).Los rivales, hábiles, ya deben conocer esa fragilidad y centran todo su esfuerzo en buscar con más ahínco el gol que les abra el camino de la remontada. Julio Iglesias salvó el sábado y PabloRuiz en el Pizjuán, pero la inercia en la que entran los once cuando se ven avasallados en esos compases iniciales suele ser el comienzo hacia ese camino de perdición en el que acaban sucumbiendo por norma. Hay quien opina, en el seno de la plantilla, que alCórdoba le falta aprender a atacar sin balón.

¿problemas físicos?

Todos (jugadores y técnico) dicen que no. Que los rivales no están más fuertes al final de los encuentros. Que no corren más. Puede que, en parte, la desorganización y la pérdida casi absoluta del control sobre el balón en determinados momentos obligue a ciertos jugadores (sobre todo a los encargados de la recuperación y la defensa) a trotar durante kilómetros en un desencuentro con el mundo.En una titánica lucha en solitario.En el caos. Y por eso muchos acaban reventados. Extenuados, con calambres, con tirones.Con problemas musculares que, a algunos, les han costado semanas de baja. Es como el círculo de la vida, pero aplicado al deporte. Y se nota.

¿exceso de presión?

El tema mental. Es el principal argumento de los jugadores. Miedo, terror escénico, pánico. Parece que a los futbolistas del Córdoba les abruma en parte la responsabilidad de ganar ante su propio público.Curiosamente, de esas nueve veces en las que han perdido una renta, en siete les ha sucedido actuando como locales. Lo mismo, en suma, todos los factores anteriores conducen a éste. Lo mismo nadie tiene culpa de nada. Lo mismo todos la tienen de todo.

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