Una visita para regalar sonrisas

  • La comitiva cordobesista comparte con los niños una jornada de solidaridad

Manolillo tiene apenas 28 meses, pero cuenta con un desparpajo que ruboriza. El buen tono de su rizado pelo y su pícara actitud fueron el mejor de los regalos para los profesionales que acudieron ayer al Hospital. Un no parar quieto y un derroche de vitalidad reflejo de su juventud. Ayer, gracias a la visita del Córdoba, se olvidó de que ni Papa Noel ni los Reyes Magos dejarán regalo en su hogar, porque él no estará allí.

Porque la plantilla al completo del Córdoba -menos Javi Flores y porque sigue con muletas- acudió a la tradicional visita al Materno Infantil del Reina Sofía. Su presencia allí, como en un oasis en medio de la cotidianidad de batas y fonendoscopios, rompió la monotonía revestida del blanco y verde hospitalario. Los mismos colores, pero con tintes de esperanza, que reflejaban los regalos que entregaban los jugadores a los niños ingresados.

El rostro de los jugadores y de los componentes de la directiva reflejaba lo cómodos que se sentían compartiendo un ratito de su vida con personas en miniatura que lo están pasando mal en el que es, para la mayoría de los de su edad, el mejor momento del año. Como Reyes agasajados, los ilusionados chupetines regalaban miradas que valían un mundo a cambio de casi nada.

La solidaridad cordobesista no acaba aquí. La plantilla ha hecho una colecta para comprar cuatro Play Station 3 a la Asociación contra el Cáncer. Mañana, a la 13:30, los capitanes las entregarán en su sede. Otro gran detalle.

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