El sentimiento blanquiverde como respuesta al reclamo

  • Los socios se citaron en masa en las taquillas de El Arcángel

La campaña de abonos para la campaña 2008-2009 presentada el pasado viernes por el club apelaba a los sentimientos. Pretendía llegar al interior de cada socio. La respuesta de la afición fue contundente: los sentimientos son blanquiverdes. Decenas de seguidores se dieron cita desde las cinco de la mañana en la puerta 01 de El Arcángel para guardar cola, a la espera de que abriesen la taquilla.

El sistema de turnos instalado por la entidad descargó un tanto de tensión el ambiente con respecto a años anteriores. La zona habilitada en la pista de atletismo de calentamiento servía de multitudinaria sala de espera. De repente, un chirriante sonido puso a todos los presentes en alerta. El intenso murmullo dejó paso a un breve silencio. Uno, dos, tres, cuatro. Todas las miradas se dirigieron al correturnos digital que, puntualmente a las diez de la mañana, comenzaba a indicar el orden de acceso para comenzar a retirar los abonos.

El primer socio en personarse en las dependencias del recinto fue Antonio Castro, quien justificó su presencia para "coger un buen sitio en la nueva grada". Con respecto a la construcción de ésta Castro opina que "algo es algo", aunque apostilla que "a ver si el estadio lo terminamos pronto y no el siglo que viene", ya que, a su juicio, "una ciudad como Córdoba, con un equipo en una categoría como ésta, no puede tener un campo en esta situación".

Antonio Berenguer fue otro de los socios más madrugadores, pues su intención también era asegurarse un asiento de privilegio en el renovado fondo norte. Berenguer se muestra satisfecho con la medida del club de acotar una zona en el interior del estadio. "La verdad es que está bastante bien porque puedes estar sentado y sin que te esté dando el sol". En su misma línea se manifiesta Castro, que destaca que "esta zona es más decente, por lo menos la espera se hace más llevadera sin estar a pleno sol como antes".

Minutos antes de las seis de la mañana, Luis Romero hizo compañía a ambos en su sosegada espera. Romero, otro aficionado reubicado, comenta que "en mi familia somos diez socios entre mi mujer, mis hijos y mis nietos". Todos ellos dejaron en manos del más veterano de la familia la labor de retirar los carnets. "He venido tan temprano para coger sitio en la grada de arriba del nuevo fondo, que se ve mejor la otra portería", señala.

Por su parte, Antonio Muñoz, algunos números más retrasado en el orden de acceso a las taquillas, se muestra receloso en torno al hecho de que la nueva grada pueda estar concluida para el arranque liguero y apunta que "a ver si no nos mandan fuera de allí el primer partido".

Con un apacible y agradable ambiente -lejos del castigo de las altas temperaturas que en años pasados arreciaban- en torno a la campaña de abonados -la nueva sala de espera fue excelentemente acogida por la afición-, las críticas este año se han centrado en la confección de la plantilla. Los corrillos que amenizan la espera resultaron ser monotemáticos. Desde los comentarios que defienden que "la plantilla se podría mejorar un poco" o que las incorporaciones son "más de los mismo", hasta aquéllos que sostienen que "por nombre se están haciendo buenos fichajes" o "se está haciendo buen equipo". El sentimiento blanquiverde es así.

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