Córdoba CF

Cuatro motivos para reflexionar

  • El conjunto blanquiverde espera recuperarse en el nuevo año tras tocar fondo en las últimas jornadas · El cambio de técnico no ha surtido efecto y el equipo acumula cuatro semanas sin ganar · La salvación está a dos partidos y el calendario asusta

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Ayer terminó una triste pero imprescindible semana de descanso para un Córdoba fundido, anclado en la zona de descenso, sin reacción pese alreciente relevo en el banquillo. Un equipo que partía con expectativas renovadas, tras conseguir la salvación de la mano de José González, y que ha vivido las vacaciones navideñas con otro técnico, Juan Luna Eslava. De momento, la opción de la casa tampoco ha servido para enderezar el rumbo; incluso la caída libre se ha hecho más evidente con el cordobés en el banquillo. Así que 2009 se presenta como otro año para salvar la temporada, sin mirar más allá. El cordobesismo, acostumbrado a sufrir, está recibiendo una dosis extra de su propia medicina. Los jugadores se pusierono en manos de sus familias para recuperar el pulso y la ilusión, aunque sin excesos de ningún tipo: deben ajustarse a los parámetros marcados por el preparador físico, Esaú Sánchez. Porque ayer volvieron al tajo, y una semana después reanudarán la Liga ante la Real Sociedad. El cuadro blanquiverde ha tocado fondo con su errática trayectoria de las últimas semanas, que arroja sensaciones y datos para la reflexión.

COLADERO EN VALENCIA. Javi Moreno, ex cordobesista de pro y teóricamente retirado tras desvincularse del Ibiza, se personó en el Ciudad de Valencia para ver a sus antiguos compañeros en el último capítulo del curso 2008. Desde la grada asistió a la enésima demostración de impotencia de un equipo condenado al fracaso, al que todo le viene en contra.

El Córdoba se sacudió los complejos y llevó la iniciativa ante el Levante, pero Cristian Álvarez y Javi Flores desperdiciaron varias oportunidades claras. El partido estaba equilibrado, pero se rompió al filo del descanso: la roja directa a Raúl Navas obligó a sacrificar a Yordi, y en esa misma falta (manos del meta al borde del área) llegó el 1-0 a favor del Levante. Un paradigma de gol psicológico.

David Valle, víctima de un pésimo estreno, se quedó calentando en el descanso con la ayuda de Ito, ya que el preparador de porteros, Jorge Ramírez, no formaba parte de la expedición. El catalán encajó otros dos tantos en el segundo periodo, y pudieron ser muchos más. Rubén Suárez logró su doblete con un penalti cometido por Ceballos, expulsado poco después.

Con nueve hombres, el Córdoba recibió el tercero (Adrián Martín) e incluso el cuarto, aunque Hevia Obras anuló la diana de Álvaro del Moral por un ajustado fuera de juego. En total, son 24 goles en contra en 17 jornadas, una cifra que deja al Córdoba como la séptima peor defensa de la categoría.

SIN EFECTO REVULSIVO. José González fue destituido tras la derrota en Elche (3-1), la segunda consecutiva tras el tropiezo en Salamanca (1-0). En el Helmántico, el combinado blanquiverde aguantó en inferioridad numérica –Ceballos había sido expulsado– hasta el minuto 90, cuando Miku abrió la lata a favor del líder.

En Elche, el equipo acusó las numerosas bajas (siete en total, hasta el punto de que debutó el canterano Javi Pérez) y se vio desarbolado por un rival aferrado al talento de David Fuster, un hombre que la temporada pasada despuntaba en el filial del Villarreal, en Segunda B. El proyecto se mantenía fuera de la zona de descenso, aunque con los mismos puntos que el Eibar, por entonces cuarto por la cola.

Y Emilio Vega activó la trituradora en busca de aire fresco, con la intención de fulminar el encorsetado libreto de José. El gaditano se marchó reivindicando sus méritos para al menos haber continuado en el banquillo ante el Rayo Vallecano, que alumbró el estreno de Luna Eslava. El conjunto madrileño se llevó los tres puntos de El Arcángel y el Córdoba se precipitó a la zona crítica, donde permanece después de perder en Valencia. Entre José y Juan, son cuatro derrotas consecutivas, con un balance goleador de 1-8. Luna no ha celebrado ningún tanto en su incipiente etapa.

BRECHA EN LA TABLA. El Córdoba alcanzó el parón  en una situación dramática, la peor de toda la campaña. La desazón es aún mayor que en el arranque del curso, cuando el equipo cayó consecutivamente ante el Hércules, el Tenerife –en la Copa del Rey– y el Alavés. Es decimonoveno, con 16 puntos; la permanencia está a cuatro. La clasificación ya ofrece una fractura considerable, con cuatro conjuntos claramente rezagados.

El Sevilla Atlético tiene todas las papeletas para descender, ya que la actual hornada de canteranos de Nervión deja mucho que desear. El Alicante, sometido a la zozobra de haber estado dirigido por cuatro entrenadores diferentes, tiene una plantilla bastante más cualificada de lo que dicen los números. Por no hablar del Murcia, que tiene al Córdoba a tiro (tres puntos menos) con un partido pendiente: el del último fin de semana liguero frente al Celta, aplazado por una intoxicación masiva a raíz de la cena de despedida de Javier Clemente. Precisamente, el relevo en el banquillo –José Miguel Campos ya estaba listo para estrenarse– se presenta como un clavo ardiendo al que agarrarse en la Nueva Condomina.

Confirmado el hecho de que el Elche es otro bajo la batuta de Claudio Barragán (ya suma 21 puntos), las miras se centran en la endeblez de dos equipos vascos: tanto el Alavés como el Eibar, con 20 puntos, son las presas más factibles.

LA CUESTA DE ENERO. El Córdoba no tiene muchas ganas de fiesta. La Nochevieja de este año no incluirá muchas celebraciones; jugadores y técnicos pasarán de puntillas sobre una fecha emotiva porque deben concentrarse en la dura fase del calendario que se avecina. Visto lo visto, cualquier adversario puede hacerle un roto a un equipo inhibido, ansioso por exponer su verdadero potencial.

Los próximos entrenamientos serán exigentes, con una única doble sesión (hoy), encaminados a llegar en el mejor estado posible al estreno de 2009: será el domingo 4 de enero, contra la Real Sociedad. La particular cuesta en el primer mes del nuevo año tendrá su segunda etapa en el Estadio de Gran Canaria, donde Las Palmas ha despertado con el cambio de técnico.

Para terminar la primera vuelta, dos citas de altura: ante el hiperfavorito Zaragoza, en casa, y el decepcionante Murcia, a domicilio. El bando maño pelea por asegurar el ascenso y el pimentonero, por escapar del descenso. Son dos históricos que la pasada campaña militaban en Primera, al igual que el Levante, el último verdugo. En definitiva, dos pruebas de fuego consecutivas para comprobar si el Córdoba despierta o continúa sumido en la más tétrica de las pesadillas.

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