"Habrá algunos cambios"

Con la tranquilidad del que se está comiendo una naranja. Paco Jémez compareció ayer ante los medios con una pieza de fruta. Acaso como para querer tomar vitaminas de refuerzo ante la plaga de problemas físicos que está afectando a la plantilla en los últimos tiempos.

El último incidente, el de Arteaga. Los súbitos problemas gastrointestinales del, posiblemente, jugador más en forma del equipo hicieron saltar las alarmas ayer. El entrenador cordobesista dejó claro que "si se repiten los vómitos o aparece la fiebre convocaremos a otro compañero y lo dejaremos fuera. Hoy -por ayer- se encuentra mucho mejor. Lo ha visto el doctor, le ha dado la medicación y, si no recae, todo apunta a que no tendrá ningún problema". Quien sí está plenamente recuperado para ocupar su carril es Dani. El madrileño, renqueante durante la semana, ya se entrena sin problemas, como confirmó Paco.

Con o sin el sevillano, está claro que hoy el once del Córdoba no será el mismo que el que perdió la pasada jornada en Las Palmas. Eso sí, la magnitud de la mutación no se conocerá hasta las horas previas al duelo, porque Jémez no quiso soltar prenda ayer: "Habrá cambios en el once inicial, pero no sé si se considerarán muchos o pocos".

Sobre el adversario, Paco insistió en el respeto, pero sin temores: "No es un equipo ni más ni menos agresivo que otro cualquiera de la categoría. Tienen gente experimentada, que llevan muchos años jugando y saben colocarse. Saben cuándo tiene que apretar, y cuándo no, pero tampoco tienen una cualidad que resalte sobre otros equipos que hemos visto". Así que desde el banquillo "ya sabemos lo que nos vamos a encontrar, pero lo que quiero es que mi equipo salga a jugar como sabe hacerlo, que rinda a un buen nivel y aproveche sus oportunidades; seguro que unas cuantas vamos a tener durante el encuentro".

El hecho de que el equipo ilicitano haya viajado con un solo delantero no lleva al técnico a pensar que viene a encerrarse. Eso sí, sabe que "no querrán que el Córdoba cree muchas ocasiones, como es normal; yo también pensaría así".

Paco no cree en fantasmas. Por eso, ayer descartó que a sus jugadores les pueda pesar la última derrota y que la distancia con los puestos de abajo se haya recortado en las últimas semanas. De hecho, resaltó que "no tengo sensación de que hayamos bajado algunos puestos. Nosotros tenemos que saber convivir con todos esos aspectos. Es una semana especial, pero simplemente por el hecho de haber perdido un partido. Nada más".

Por último, el entrenador del Córdoba tuvo palabras para la afición. Laudatorias, como viene siendo habitual a lo largo de la temporada. Sobre la posibilidad de que puedan exigir algo más después del último tropiezo, comentó que "no tengo ninguna queja. Siempre se les puede pedir que estén con nosotros, sobre todo en los malos momentos, que nos ayuden y se sientan partícipes de lo que el equipo consiga en el campo. Y si es posible, y eso depende de nosotros, que disfruten del juego de su equipo y de los resultados". De hecho, cree que la ilusión de la hinchada debe ser siempre "lo último" en perderse.

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