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"Vamos a intentar equivocarnos menos"

  • El consejo repasa las cuentas en una jugosa asamblea · Campanero expone la cruda coyuntura económica junto a Peña y asegura que "estamos en deuda con la afición"

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No alcanzó el circo del Real Madrid del pasado domingo, pero tuvo su miga. La junta general de accionistas del Córdoba, salvo discrepancias que le dieron un aire entretenido a las dos horas y cuarto de duración, sirvió para lo de siempre: todos los puntos del orden del día se aprobaron casi por unanimidad. El paquete de Prasa es tan mayoritario (98 por ciento) que todas las cuestiones planteadas salen adelante, por encima de formalismos.

El vicepresidente económico, Fernando Peña, presentó todos los datos. Apoyado en el respaldo de Prasa, fundamental para que las asambleas se conviertan en un trámite anual, avaló unas cuentas con números rojos. En su opinión, "la posición del Córdoba a 30 de junio es envidiable con respecto a los demás clubes de Segunda División".

Las voces discordantes no aguardaron al turno de ruegos y preguntas. Dos accionistas, los únicos que votaron en contra tanto de las cuentas de la campaña pasada como de la actual, cuestionaron que la prima de 600.000 euros por firmar el contrato televisivo con Mediapro se haya aplicado en el presupuesto 07-08, sin dosificarla. Uno de ellos insistió: "Todos los años se hace a conciencia un presupuesto deficitario". Ahí saltó Rafael Campanero, pues "el año pasado había un jugador que costaba, él solo, 200 millones de pesetas". "Con una ficha menos, se nos está criticando", agregó el presidente, aferrado a su idea de trazar un plan de viabilidad económica coherente, a tres-cinco años vista. Remontándose a mayo de 2006, Peña recordó que "cuando cogimos la sociedad, el club estaba en deuda absoluta", hasta el punto de que los 10 millones de pérdidas obligaron a "hacer una refundación".

Analizados los perjuicios de las retransmisiones televisivas, Campanero ofreció una versión positiva: "Los 500 socios de más tampoco pasan por taquilla". "Estamos en deuda con la afición. En lo deportivo no estamos teniendo la suerte o el acierto que podríamos tener, y sin embargo la afición está respondiendo maravillosamente. Es uno de nuestros mejores patrimonios", añadió, orgulloso del cariño exhibido por el cordobesismo en Pontevedra o Huesca. "Nos da hasta vergüenza ver cómo está respondiendo la afición. Estamos tristes por este asunto, por no poderles responder. Llevamos dos años malísimos en lo deportivo, pero nueve, diez u once mil espectadores aun televisándose los partidos... Es para quitarse el sombrero", arguyó.

Incidió en que "bajar de Segunda a Segunda B es una tragedia, porque pierdes 500 o 600 millones". Subrayó que "esa bicoca que tenemos con Prasa, veremos qué equipo la tiene". Y ante las persistentes injerencias del accionista más activo, espetó que "no hay peor ciego que el que no quiere ver; y usted se está quedando ciego". Paradójicamente, ya en los últimos coletazos de la asamblea, el tal José Antonio matizó esa ceguera al resaltar que "los accesos y la iluminación, hablando claro, son de puta pena".

Otro socio se marcó un discurso ambicioso. Aclaró que "35 años de mala suerte no se pueden tener". En Córdoba, "la undécima ciudad de España", habrá "un gran estadio", y la afición es "la mejor de Segunda División". Además, el apoyo del Ayuntamiento, Prasa y CajaSur debe ser una garantía. "Si nosotros valorásemos la tutela que tenemos, estaríamos entre los cinco primeros de toda España", auguró el abonado, para quien "el objetivo del Córdoba tiene que ser subir a Primera". Por todo ello, "me gustaría que ustedes transmitieran eso". Según Campanero, "sus palabras nos conducen a la obligación de hacerlo mejor". "Tened la seguridad de que mientras estemos en este club vamos a luchar con el deseo de ser un club grande y que esté en Primera División", matizó. "¿Hasta cuándo va a aguantar la afición? Vamos a intentar equivocarnos menos", prometió el de Almodóvar, contrariado por el hecho de que "hemos hecho una plantilla para estar entre los diez primeros" y "los ascensos vienen cuando vienen".

Tras su tercer intento de dar por concluida la asamblea, otro accionista expresó su malestar: el club cobra por el acceso a la Ciudad Deportiva y por la ropa de los niños de la cantera. Pero Campanero sabe que "tenemos 300 chavales, y al Córdoba va a llegar uno, dos o tres". "Aquí, cualquier peseta la miramos. Aquí no hay directivo que se lleve un balón o una camiseta sin pagarla", argumentó el presidente. La crisis es para todos.

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