Málaga es de Primera

  • Dos goles de Antonio Hidalgo devuelven al conjunto de Martiricos a la máxima categoría dos años después de caer a Segunda · El Tenerife apenas plantó cara en La Rosaleda, llena hasta la bandera

El Málaga regresó dos años después a Primera División tras derrotar al Tenerife con mucho sufrimiento (2-0). Dos goles de Antonio Hidalgo, un hombre que seguramente disfrute de la máxima categoría en otro lugar, llevaron la euforia a La Rosaleda, que registró su primer lleno desde la remodelación. Nadie quería perderse una fiesta que nadie pudo aguar.

Tal era la alegría de los seguidores malagueños que decidieron invadir el terreno de juego antes de que el árbitro señalara el final. Pino Zamorano, extremadamente meticuloso, ordenó que el partido se volviera a reanudar a falta de treinta segundos para la conclusión más el tiempo añadido.

El equipo blanquiazul vivía nuevamente un ascenso a Primera División después de nueve años y ha logrado su objetivo de volver a la máxima categoría tras dos temporadas en el infierno con muchas vicisitudes y problemas. Y lo hacía después de vivir en la zona de ascenso desde la primera jornada.

El Málaga salió muy concentrado y en los primeros minutos Carpintero y Calleja pudieron adelantar a su equipo con sendos lanzamientos que salieron por encima del larguero.

El Tenerife se mostraba tranquilo, se defendía y en algunas ocasiones lo intentó con disparos lejanos de N'Diaye, que levantaron la incertidumbre en los aficionados.

El miedo se instauró en algunos momentos en el Málaga, pero logró sobreponerse y lo siguió intentando, como con un lanzamiento desde veinte metros de Carpintero, que hizo actuar a Navas en el minuto 24. Hubo dos nuevas ocasiones de Baha y Hélder Rosario, desbaratadas por el guardameta Navas. El Tenerife presionaba y contestaba con peligrosos acercamientos.

Antonio Hidalgo tuvo una ocasión muy clara, cuando solo delante de Navas, la mandó fuera, pero poco después el centrocampista catalán cogió un balón perdido, se plantó dentro del área y por bajo batió al guardameta del Tenerife.

En la segunda parte, los dos equipos se mostraron muy cansados y protagonizaron algunos acercamientos aunque sin efectividad hasta que llegó una jugada dentro del área del conjunto tinerfeño. Una mano de Juanma que observó Pino Zamoraano significó un penalti que transformó en gol Antonio Hidalgo.

Faltando treinta segundos para la conclusión del encuentro, varios miles de aficionados saltaron al campo y tiraron una de las porterías que los operarios tuvieron que reponer.

Tras reanudarse el partido, el visitante Nino acortó diferencias y maquilló el marcador, aunque sin alterar el resultado que ha permitido el ascenso del conjunto malagueño a Primera División.

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