Luis Martínez, perjudicado por la luz

  • El tirador español se queja de que su situación, junto a una puerta, le hizo perder la concentración

Apenas terminó sus series de tiros, el español Luis Martínez se dirigió muy enfadado hacia donde estaba sentado Domingo Plaza, director deportivo de la Federación Española de Tiro Olímpico. "Es que no es posible. La puerta se abría a cada rato". A Martínez, récord nacional de España, le tocó la mala suerte de tener una puerta detrás y al chino Yifei Cao al lado en la prueba de clasificación de carabina de aire a diez metros de los Juegos Olímpicos de Pekín.

No era el ruido el problema, sino la luz que se colaba cada vez que alguien entraba o salía, por la falta de previsión de colocar una cortina.

"El chino ha acabado muy rápido, y entonces, durante los 30 primeros tiros, ningún espectador se ha movido y en el momento en que ha terminado, que ha coincidido con la tercera serie mía, ha empezado a haber problemas", contó el tirador de 32 años.

Según explicó Plaza, normalmente en las instalaciones, aunque se abran las puertas, hay una especie de cortina semicircular dentro que impide que cualquier luz adicional que pueda entrar a la sala en un momento dado afecte al tirador que está ahí.

Martínez, que quedó en el lugar número 32 con 589 puntos, tira con cristal y cada vez que alguien salía o entraba se le reflejaba la luz en la puntería.

Su malestar y falta de concentración eran evidentes en las últimas series de la competición. Un par de veces se dio la vuelta y alzó los brazos. Estaba enfadadísimo. "Es que me da rabia. He tirado muy bien".

Plaza dijo que uno de los requerimientos reglamentarios es que la iluminación del blanco sea de 1.000 lux y la iluminación ambiente sea de 300 lux.

"Se supone que en el momento en que abres la puerta entra una luz adicional que le refleja a él en las miras, en el alza y en los elementos de puntería y le dificulta la visión", señaló. Según Martínez, dos días antes había alertado que existía ese problema, porque lo notó durante los entrenamientos, en los que ocupó la misma posición de tiro. Sin embargo, nadie se preocupó por solucionarlo y finalmente resultó perjudicado.

"Es cierto que uno dice "pues bueno, en cada disparo haber renunciado". Cuando ves que se te refleja, pues bajas. Pero el problema es que era continuo. Ha habido tiros que sí he sido capaz de renunciar el disparo y volverlo a intentar y entré en diez, pero era tal el volumen de gente que entraba y salía que he perdido la concentración", agregó Martínez, que el viernes competirá en la prueba de tendido 50 metros.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios