Hito en la historia reciente del Madrid

  • Schuster consigue, en su primer año como técnico blanco, la segunda Liga consecutiva, algo que no sucedía hace 18 años

El técnico alemán Bernd Schuster conquistó su primer título como entrenador al lograr la Liga española para el Real Madrid y conseguirá un pequeño hito en la historia del club: permanecer otra temporada en la silla eléctrica que es el banquillo blanco. Schuster vivió al fin su día soñado en su décimo año como entrenador. El alemán levantó los brazos y se reivindicó ante una crítica con la que mantuvo relaciones poco cordiales durante toda la temporada. Pero ya se sabe que no hay nada como un triunfo para recuperar la sonrisa y dar abrazos.

El Real Madrid venció a Osasuna en el Reyno de Navarra y conquistó su trigesimoprimer título de la Liga y su segundo consecutivo por primera vez en 18 años. Celebró la victoria con tres jornadas de adelanto, la prueba irrefutable de que ha sido el gran dominador del torneo, por más que surgieran dudas en febrero y marzo.

Schuster haría bien en celebrar la victoria, pues se convertirá en el primer entrenador blanco en terminar una temporada y comenzar una nueva desde 2002, con Vicente del Bosque. Porque no parece haber un puesto de trabajo tan efímero como el de entrenador del Real Madrid.

Como muestra de la inestabilidad del banquillo aparece el recuerdo de la pasada temporada, cuando a Ramón Calderón, el presidente del Real Madrid, no le tembló el pulso para despedir a Fabio Capello pocos días después de ganar la Liga. Calderón utilizó entonces como argumento la palabra "excelencia", es decir, la búsqueda de un juego atractivo para los aficionados blancos. Y por eso fichó a Schuster, con el deseo de que el alemán devolviera al estadio Santiago Bernabéu un estilo atractivo para el exigente espectador del Real Madrid.

Sin embargo, el juego del equipo merengue no ha impresionado por su belleza, por más que las estadísticas le avalen: es el equipo con más goles anotados (73) y con menos encajados (31). Pero el estilo no enamoró.

Schuster parece tener una justificación: "Para consolidar un proyecto se necesitan cuatro años", manifestó hace pocos días. El alemán quiere participar ahora en los fichajes para la próxima temporada, aunque está por ver que el club le otorgue plenos poderes en este sentido. Porque la sombra de Pedja Mijatovic, el director deportivo, todavía es más alargada que la del entrenador a la hora de tomar decisiones en la configuración de la plantilla.

Pero, al menos, Schuster tiene el apoyo de Calderón, que es lo importante en el club. El presidente confía en el alemán, por más que haya conseguido algo parecido a lo de Capello: título de Liga, fracaso en la Liga de Campeones y un juego que ofreció motivos para el debate más encendido.

Sin embargo, este Real Madrid ya parece cansado de los proyectos efímeros, de los despidos fulminantes, de gastarse mucho dinero en cambiar entrenadores. Le viene bien a Schuster, que aprobó en su primer año como técnico de élite y ahora tiene el desafío de responder a las enormes exigencias de un segundo año. Aunque con el crédito que da tener un título en el bolsillo.

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