Fútbol l Fase de ascenso a Segunda B

Espejos en los que verse reflejado

  • El Villanueva quiere repetir los pasos del Córdoba y el Lucena la pasada campaña

Comentarios 1

El Villanueva ha buscado el regreso a Segunda B de la manera más difícil posible. El cuadro jarote alcanzó el play off desde la cuarta plaza, algo que le obligaba a disputar las dos eliminatorias con el factor campo en contra. El mismo camino que la pasada temporada tuvieron que andar el Córdoba y el Lucena. Y ambos lograron sus objetivos de ascender a Segunda y Segunda B, respectivamente. Así pues, en la previa del duelo ante el Racing B, hay motivos de sobra para el optimismo.

Ésta era la primera vez que el Villanueva encaraba una serie por el ascenso en tanta desventaja, pues en las anteriores siempre llegó como campeón. Eso sí, sólo en la última (2004-05), en la que por fin dio el salto de categoría, tuvo beneficios en el sistema de doble eliminatoria. Ya ha dado el primer paso, dejando en la cuneta a un primero como el Portugalete.

"No creo que haya un primero, un segundo y un tercero -los rivales obligados en el grupo- mejores que los que ha habido en nuestro grupo... y a éstos les hemos ganado a todos". Estas palabras las pronunció tras el sorteo el presidente rojillo. José Ángel Martos sabía de lo que hablaba. Porque la dureza del grupo X no tiene parangón en el resto de la Tercera División.

No hay más que echar un poco la vista atrás para fijarse en el vecino rico de la provincia, un Lucena que la pasada campaña consumó su primer ascenso a Segunda B tras acabar tercero en la competición doméstica. Fue un camino similar al vivido este curso por el Villanueva: comienzo espectacular, bajón en la segunda vuelta y clasificación in extremis. Pero luego, en el play off, los aracelitanos recuperaron su mejor juego y lograron el objetivo de vestirse de bronce.

El segundo clasificado del grupo riojano, el Fundación Logroñés, fue el primer enemigo. El empate cedido en el Municipal hacía presagiar lo peor, pero el Lucena dio el do de pecho en Logroño y pasó el primer corte. Esperaba el Noja. El campeón cántabro tenía unos números que asustaban y arrancó otro empate de Lucena. Pero el cuadro aracelitano dio una lección en la vuelta y firmó la proeza.

Aun así, el mejor espejo que tiene el Villanueva para ser optimista es el Córdoba. Los blanquiverdes, que también sufrieron hasta el final para lograr el billete para el play off como cuarto clasificado, dejaron en la cuneta en primera ronda al Pontevedra (llegaba como campeón del grupo I) con un 2-2 en Pasarón que validó el 1-1 cedido en casa.

El Huesca se convirtió en el último escollo. Pero El Arcángel se engalanó para la ocasión (como lo hará este sábado el Nuevo Estadio), metió el primer gol y dejó a su equipo a sólo un paso del retorno a Segunda. Ése último trámite se selló en El Alcoraz con un 1-1 que puso fin a la pesadilla de dos años en el infierno de la Segunda B.

Y ahí es donde precisamente quiere volver el Villanueva, para el que la categoría de bronce sólo es un bonito edén. Está a dos pasos. Enfrente tiene a un Racing B que, como campeón de su grupo, parte con el cartel de favorito. Pero ejemplos hay en el pasado reciente para ser optimistas con un grupo que vuelve a ser el ogro rojo al que nada ni nadie se le resiste.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios