Dardos llenos de frustración contra Romero y Campanero

  • De Aldama argumenta su renuncia a comprar el club con "los continuos retrasos" en los plazos

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Víctor Gonzalo de Aldama, el empresario madrileño que en principio encabezaba la propuesta más seria para hacerse con el control del Córdoba, no pujará más. En un comunicado expone su contrariedad por "los continuos retrasos" en los plazos dados por José Romero, máximo accionista del club, mientras éste estudiaba la oferta. Asimismo, carga contra el presidente, Rafael Campanero, a quien acusa de "insultarme sin conocerme absolutamente de nada". Ésta es la nota íntegra remitida a los medios de comunicación:

"Víctor Gonzalo de Aldama, empresario madrileño, quiero hacer oficial mi renuncia a comprar las acciones que don José Romero González posee en el Córdoba CF. Con esta nota pongo fin a mis aspiraciones de hacerme con el control del club, toda vez que no se han cumplido las expectativas y ante los continuos retrasos que ha venido manteniendo el citado señor.

A fin de que la opinión pública conozca perfectamente el proceso, tengo que indicar que los contactos se iniciaron el pasado mes de agosto. Mi relación profesional con el señor Romero fue exquisita desde el primer momento, hasta el punto de que el acuerdo se pudo cerrar en cualquier momento. Los contactos telefónicos han sido diarios y la última entrevista personal fue el pasado martes, 9 de diciembre, en las oficinas de Prasa en Madrid. En ella, aumenté las garantías que siempre me había exigido el señor Romero, hasta el punto de darle una cantidad importante de dinero en metálico.

El acuerdo, al menos por mi parte, quedó sellado. José Romero tan solo me pidió que aguantara dos días, hasta el viernes, 12 de diciembre, porque quería comunicárselo a la alcaldesa y a la Diputación. Mi sorpresa fue mayúscula cuando este día me dijo que se había comprometido, por motivos políticos, a no entregarme el club hasta el 18 de enero, algo a lo que me negué en redondo porque ya no dispondría de tiempo para poder sacar adelante el proyecto que me había marcado.

Mi llegada a Córdoba no tenía ninguna intención de lucro. Por lazos familiares he estado siempre muy ligado a la ciudad y nunca he llegado a entender cómo con cerca de 800.000 habitantes, incluida la provincia, nunca ha optado a estar entre los mejores del fútbol español. Éstos fueron los motivos que me impulsaron a intentar hacerme con el control del club. Iba a estar acompañado por un consejo de administración de gran catadura deportiva y social, compuesto por personas de fuera y algunas representativas de Córdoba. Me acompañarían un director general y un deportivo de primerísimo nivel y ya había destinado un presupuesto importante para reforzar la plantilla en el mercado de invierno. Todo con la clara intención de intentar hacer un Córdoba más grande y que, con paso firme, pudiera estar lo antes posible en Primera División.

Todos estos datos los tiene el señor Romero González en un estudio que le mandé hace cerca de dos meses y que, por lo visto, desconoce el señor Campanero, que hasta se ha permitido el lujo de insultarme sin conocerme absolutamente de nada. Este señor habla mucho en los medios de comunicación y lo único que le pido es que se preocupe de rebajar un presupuesto que en un mes ha subido en más de un millón de euros en partidas muy extrañas que se las debería aclarar al dueño del club y a los aficionados, que son los que están por encima de todos nosotros.

La decisión estaba tomada el viernes pasado, pero no he querido hacerla pública hasta hoy porque había de por medio un partido muy importante contra el Rayo Vallecano y en ningún momento quise que por ello se pudiera desviar la atención, ni tampoco hacer leña del árbol caído por la nueva derrota".

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