Del Bosque recoge el testigo ganador de Aragonés

  • El primer objetivo del nuevo seleccionador será la fase de clasificación para el Mundial de Sudáfrica 2010

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El salmantino Vicente del Bosque, de 57 años y ligado al Real Madrid como jugador a finales de los 70 y principios de los 80, y como técnico en la reciente época dorada del club, se convierte en el nuevo director de la campeona continental, con el desafío de continuar la línea de éxito iniciada por Luis Aragonés y el reto de dotar a la selección española de su propia idiosincrasia.

Un hombre de personalidad serena, amigo de calmar ánimos y nada esperpéntico, un tanto al contrario que su predecesor, pero dispuesto a repetir los éxitos que consiguió con el Real Madrid en el equipo nacional, cuyo primer objetivo será la fase de clasificación para el Mundial de Sudáfrica 2010 y entonces allí demostrar los excelentes trazos ofrecidos en Austria y Suiza.

Del Bosque es un personaje indisolublemente ligado al Real Madrid, en el que ha desarrollado toda su carrera deportiva, salvo una inmersión en el Besiktas turco en la temporada 2004-05 sin suerte y prácticamente anecdótica. Precisamente al inicio de esa campaña, tras el fiasco de Iñaki Sáez en la Eurocopa de Portugal, su nombre ya estuvo ligado a la selección española.

Su capacidad para aunar sentimientos de agrado en torno a su perfil y habilidad para manejar los entresijos de un vestuario como el del Real Madrid, apagando egos personales para situar por encima al equipo, ya llamaron la atención a la Federación. Tarde o temprano, como finalmente ha sido, Del Bosque sería seleccionador nacional. Máxime cuando alcanzó el cargo de director deportivo de la RFEF quien fue su capitán en el equipo blanco durante años, Fernando Hierro.

Del Bosque, un mediocentro de buen trato de balón, pausado y al que muchos acusaban de lento, alcanzó la notoria cifra de 441 partidos oficiales en su paso por el filial blanco, el Córdoba, el Castellón y finalmente el primer equipo del Real Madrid. Internacional en 18 ocasiones, como futbolista ganó cinco títulos de Liga y cuatro Copas del Rey.

Colgó las botas y tomó la dirección de las categorías inferiores del equipo de Chamartín. Casi veinte años en esa labor, con esporádicas apariciones como entrenador del primer equipo para cubrir las eventuales destituciones de entrenadores en épocas de crisis, como en 1994 tras la marcha de Floro o en 1996 tras la de Valdano.

Su momento llega a finales de 2000

El gran paso de su carrera como técnico llega a finales de la temporada 1999-00 tras la destitución de John Benjamin Toshack. Alcanzó la Copa de Europa, eliminando de seguido al defensor del título Manchester United, Bayern Múnich y Valencia en la final. Su estilo humilde, paciente y tranquilo cala en la afición y jugadores y el nuevo presidente, Florentino Pérez, le mantiene en el cargo.

Serían tres años de éxitos, una nueva Copa de Europa (2002), dos Ligas (2001 y 2003), una Intercontinental (2002), una Supercopa de Europa (2002) y otra de España (2001). El salmantino fue el único capaz de manejar el proyecto 'galáctico' de Pérez, protegiendo, cuidando y uniendo a sus jugadores.

Pero en junio de 2003, el idilio se rompe, la misma noche que el Real Madrid gana la Liga ante el Athletic en el estadio Santiago Bernabéu. El club no le renueva el contrato porque le considera anticuado y prefiere otro estilo que luego resultaría nefasto para el club hasta provocar la dimisión del propio Pérez en febrero de 2006.

Desde entonces, al margen de la temporada en el Besiktas, Del Bosque no se ha sentado en los banquillos, pese a recibir ofertas como una imponente de la Federación Mexicana para dirigir a la selección de su país.

En las elecciones a la presidencia del Real Madrid en julio de 2006 estuvo ligado a la candidatura de Juan Palacios, que no resultaría ganadora. En junio de 2007 entró a formar parte de organigrama técnico del Cádiz de la mano de Arturo Baldasano, pero abandonó el cargo a los pocos meses.

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