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A vueltas con la defensa

  • Carrión, que pidió "ser más contundentes" antes de la debacle en el Mini Estadi, ha tocado ya prácticamente todas sus piezas en una zona de atrás que hace aguas y necesita otras vías

Fernández y Edu Ramos, abatidos, tras encajar el tanto de Lozano el pasado sábado en el Mini Estadi. Fernández y Edu Ramos, abatidos, tras encajar el tanto de Lozano el pasado sábado en el Mini Estadi.

Fernández y Edu Ramos, abatidos, tras encajar el tanto de Lozano el pasado sábado en el Mini Estadi. / lof

Un curso más los problemas defensivos son el gran caballo de batalla del Córdoba. No es una cosa nueva en la entidad blanquiverde, que ya lo vivió en los ejercicios anteriores a las órdenes de José Luis Oltra. Además, para intentar mejorar ese aspecto, el club decidió retocar prácticamente toda su zona defensiva este verano -sólo queda Caro de la campaña anterior- en busca de centrales más rápidos y con toque de balón. Sin embargo, tras las cuatro primeras jornadas disputadas, la defensa hace aguas y nota la falta de un líder en el once inicial. Y el problema es que Luis Carrión ya ha probado prácticamente todas sus piezas. De este modo, la única solución para poder ser más contundentes, como así pidió el pasado jueves el técnico catalán, es estudiar nuevas vías.

Lo que está claro es que no están saliendo las cosas como se pensaban tras una brillante pretemporada. Fernández y Pinillos están teniendo problemas en los costados, aunque han sido titularísimos por delante del joven Loureiro y un Noblejas que llegó a última hora y anda actualmente de pretemporada. Por otro lado, la pasividad defensiva mostrada por los centrales, tanto Josema, Joao Afonso y Caro, han hecho saltar las alarmas en la casa blanquiverde. Incluso Carrión ya probó con Edu Ramos de central tras el 0-2 encajado a las primeras de cambio en la jornada inaugural ante el Cádiz.

El técnico, que ha probado incluso con Edu Ramos de central, tiene pocas variantes

Con todas estas variantes, a falta de que pruebe con Vallejo -es la última y única opción más factible-, las alternativas están agotadas, por lo que los errores deben atajarse de otra manera. ¿Cómo? Lo primero trabajar más en el aspecto defensivo, algo que se hace como reconoció el preparador cordobesista en sala de prensa. El problema de los errores individuales es un caso complicado de resolver. La falta de ayudas extras hacia la defensa y Edu Ramos es notable. No es la primera vez que Jaime Romero se centra en el aspecto ofensivo y no echa una mano a Fernández o Pinillos. Ambos ya han sufrido la anarquía del jugador manchego, con mucha clase pero defensivamente un lunar. De este modo, a Luis Carrión sólo le queda hacer más hincapié en estas tareas defensivas o mover más piezas. ¿Cuáles? Pues hay poca variedad, sobre todo si se sigue apostando por el mismo sistema, un 4-3-3 que empieza a no convencer y que pueda ser modificado en las próximas jornadas para tratar de cerrar el grifo defensivo. "Tenemos que ser más contundentes" o "es muy importante tener la portería a cero" fueron algunas de las afirmaciones que hizo Luis Carrión. Luego llegó el batacazo en el Mini Estadi, donde el filial azulgrana sacó a pasear las vergüenzas de este Córdoba.

Con ocho goles encajados en cuatro partidos, los blanquiverdes ya tienen la peor defensa junto al colista Gimnàstic -ya ha destituido este fin de semana a Lluís Carreras- y una Cultural Leonesa que encajó el pasado domingo cuatro goles por el Valladolid pero tiene cuatro puntos más que los blanquiverdes, que sólo tienen tres gracias a la victoria lograda en el Carlos Belmonte ante un Albacete que fue incapaz de hincar el diente a una de las defensas más débiles de la categoría. El problema es que los manchegos no han marcado un gol en las cuatro citas y tienen el peor ataque. De este modo, las dos victorias logradas por los de Luis Carrión ante dos recién ascendidos, como los albaceteños o el Lorca en Copa también dejaron malas sensaciones en defensa, en el que hay muchas dudas. El problema es que las soluciones empiezan a escasear y el domingo ante el Tenerife el CCF tiene una prueba de fuego ante el cordobesismo, que vuelve a estar crispado tras el mal comienzo del curso. Lo mejor de todo es que la competición en Segunda acaba de arrancar y aún hay tiempo para resolver los problemas. Eso sí, hay que atajarlos pronto porque los rivales van sumando y los blanquiverdes empiezan a quedarse en el vagón de cola. Y eso asusta a cualquiera.

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