"Este viaje era una deuda pendiente; estoy muy feliz"

  • Daniel Onega, que recibirá el domingo en la previa del partido ante el Tenerife un homenaje del Córdoba, regresa a la ciudad y se muestra "muy emocionado"

Daniel Onega, durante la rueda de prensa realizada ayer, observa a sus compañeros Carmelo Salas y Manuel Garrido. Daniel Onega, durante la rueda de prensa realizada ayer, observa a sus compañeros Carmelo Salas y Manuel Garrido.

Daniel Onega, durante la rueda de prensa realizada ayer, observa a sus compañeros Carmelo Salas y Manuel Garrido. / barrionuevo

Daniel Onega ya está en Córdoba. Tras un largo viaje desde su país, el volante argentino, a pesar del cansancio, se mostró muy afable y cercano en su regreso a una ciudad de la que se fue hace 40 años. Pasó mucho tiempo desde su marcha pero "tenía una deuda pendiente y estoy muy feliz de estar acá".

En la estación de trenes esperaban Carmelo Salas y su mujer Lola a la llegada de Onega, que aterrizó en Córdoba junto a su esposa Mónica. Lo primero que hizo fue enfundarse en un gran abrazo junto a su excompañero. Los dos vistieron la blanquiverde. Onega lo hizo durante cuatro temporada, desde 1973 a 1977. Rafael Campanero fue el precursor de su fichaje por el CCF. Aunque tuvo dudas de venir, al final no se lo pensó mucho. Vino y triunfó con la blanquiverde. Fue un ídolo del cordobesismo. Ahora ya es una leyenda vida. Su mayor pena, el no poder ascender con el club. Ayer volvió a esa ciudad que lo aclamó a su llegada en 1973. El domingo, antes del duelo que disputarán los de Carrión con el Tenerife, disfrutará de un gran homenaje en El Arcángel. Un acto muy merecido para un Onega que brilló con luz propia como jugador del Córdoba.

Durante la rueda de prensa programa ayer por el club en un hotel céntrico de la ciudad, Onega, que estuvo acompañado por Carmelo Salas y Manuel Garrido, recordó el pasado y se mostró "muy emocionado" por el recibimiento recibido. "Cuando estaba llegando a Córdoba en el AVE, me acordaba que yo llegué en el 73 también en tren, en el talgo, y había mucha gente esperándome en la estación, había una gran ilusión. Además, tuve la suerte de jugar con grandes compañeros, algunos acá presentes. Si hoy estoy de visita acá es por ver a los amigos, porque me he sentido bien y me trataron muy bien", espetó Onega. "Yo digo siempre que uno no vuelve a los lugares donde no lo han querido o no lo han tratado bien, para mí este viaje era una deuda pendiente y una gran alegría", apuntó el argentino, que está muy atento de la actualidad del CCF: "Vamos a hablar de fútbol. Hoy por las redes sociales estoy al tanto del Córdoba, no lo puedo ver porque no lo televisan para Argentina pero los resultados lo se inmediatamente porque estoy viendo un partido de River o de quién sea y le digo a mi señora que mire cómo quedó el Córdoba". "Fue una frustración el descenso después de tanto que costó un ascenso, tan difícil qué fue, pero el fútbol es esto", apuntó Daniel.

Por otro lado, no se quiso definir pero sí había escuchado qué decían que ha sido el mejor jugador que ha pasado por el Córdoba. "Tienen que decirlo los que me vieron jugar, en una nota Urbano decía que para él yo era el mejor jugador que tuvo acá y que había tenido como compañero, eso para mí tuvo mucho valor porque es el que viajaba y estaba conmigo", recordó Onega.

También recordó su fichaje por el Córdoba, una incorporación que se cerró después de hablar con varios compatriotas suyos que jugaron por Europa. "No lo dudes", le espetaron. Y no lo hizo. Su respuesta fue afirmativa y se convirtió en jugador del Córdoba. De su estancia en Córdoba se queda con "varios momentos", como "el día de mi llegada. Fue emocionante porque no esperaba ese recibimiento. Venía con un poco de incógnita pero fue un momento lindo de llegar a la estación y ver tanta gente". Además, "tuve la suerte de ser dirigido por buenos entrenadores como Vavá". Aunque tiene una espinita, "me quede con las ganas de ascender con el Córdoba". "No me quejo de la afición, siempre me respetaron y me trataron muy bien. Otra de las alegrías que tuve acá fue cuando tuve la suerte de ser capitán de este club, eso es una honra muy grande", afirmó Onega, que recordó que "este viaje también lo programe para coincidir con el Córdoba de local". De hecho, "estuve esperando a que se sortease la liga, los amigos me mandaron el calendario y cuando vi que jugaba de local con Tenerife hice todos los trámites. Ojalá que tengamos un buen resultados y seguramente será emocionante", comentó un Onega que el domingo vivirá un día muy especial en blanco y verde.

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