El vestuario ya es consciente de la gravedad del asunto

  • El mensaje de optimismo ya quedó atrás y los jugadores hablan ya de final ante el Sevilla Atlético

Lo dijo Merino tras el partido y lo secundaron los jugadores tras la derrota ante Osasuna. La situación es muy complicada y ante el Sevilla Atlético el próximo domingo (18:00) el Córdoba afrontará un partido crucial, tanto por los tres puntos como por el golpe anímico -positivo o negativo- que puede suponer ese encuentro.

A diferencia de algunos compañeros suyos, Fernández fue claro y no puso paños calientes a la situación del Córdoba ni mandó vacíos mensajes de optimismo. Él es un hombre de la casa, de los que sienten el club y uno de los que más sufre con la realidad del cuadro blanquiverde. "Son números desastrosos. Tenemos que saber el escudo que presentamos, la ciudad que representamos y no estamos al nivel. La afición no merece esto. Te lo digo yo que soy cordobés y me duele mucho esto. Yo me pongo en el pellejo de la gente y sé lo que pueden sentir", indicó el lateral derecho, visiblemente afectado por los reproches de la grada tras el partido ante Osasuna. Fernández reconoció que el equipo sigue sin ser equilibrado, pues "antes era la sangría de goles pero marcábamos, y ahora es al contrario; tenemos que encontrar el equilibrio y estamos trabajando en ello, incluso con cambio de sistema".

Cuando se le preguntó por su estado de ánimo, Fernández no escondió estar "jodido" y que le duele ver la fractura con la grada. "Claro que duele, que en tu casa te piten, a todos los jugadores les duele. A mí me duele por muchas cosas. Pero hay que apretar el culo y ponerse en el pellejo de la gente. Yo entiendo que la afición esté cabreada porque no se sacan resultados, que son los que mandan, y la gente tiene parte de razón", reflexionó el defensa.

Ahora toca ir a Sevilla, partido que ya se cataloga como una final, algo que Fernández refrendó, aunque con matiz porque como él mismo apuntó, "hace bastante tiempo que venimos jugando finales y hay que empezar a sumar ya".

En ese misma línea se expresó Edu Ramos, que considera crucial la visita al Viejo Nervión: "Ellos también están ahí como nosotros y necesitamos esa victoria como el comer para coger ánimos. Hay que trabajar más fuertes que nunca esta semana y ganar como sea". Tampoco escondió el malagueño que "personalmente estoy muy jodido, es una noche muy dura para mí". Y es que, según el mediocentro el equipo siente "mucha tristeza porque no nos merecemos esto pero yo confío en el equipo y creo que cuando llegue la primera victoria vamos a salir para adelante".

Al menos, el estado de alerta parece que ya es asumido por los jugadores. Reconocer el problema es el primer paso para arreglarlo.

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