Un conjunto estancado

  • El Oviedo es un equipo equilibrado, intenso, peligroso a balón parado y al que le gusta finalizar rápidamentel 

El Oviedo quedó la pasada campaña a dos puntos del play off de ascenso a Primera, reto histórico del club desde que en la 02-03 descendiera a Segunda B y cayera al pozo de Tercera por problemas económicos. Esta es su tercera temporada consecutiva en Segunda y, aunque su objetivo continúa siendo aspirar a lo máximo, las cosas no le están saliendo bien en un arranque en el que sólo ha ganado dos partidos. Por si fuera poco, en las últimas cinco jornadas sólo ha sacado tres empates, lo que le da un margen de dos puntos sobre el descenso. En este intento de regresar a la máxima categoría, el Oviedo realizó una gran renovación en su plantilla, comenzando por el técnico: Juan Antonio Anquela.

sin balón

El nuevo técnico ya ha empleado tres sistemas diferentes en su empeño de recuperar la senda victoriosa. Comenzó alternando el 4-4-2 con el 4-2-3-1, aunque en las últimas jornadas se ha decantado por el 4-3-3. Anquela ha conseguido, a pesar de los resultados, que el Oviedo sea un equipo equilibrado, sólido en defensa, con buena salida de balón en el centro del campo y jugadores arriba con velocidad, remate y desequilibrio. Con Juan Carlos en portería, los laterales son para Cotugno y Christian Fernández -con Johannesson y Mossa en la recámara-, dos hombres de largo recorrido que cumplen en defensa y aportan amplitud al juego. El eje central lo ocupan Carlos Hernández y Verdés o Valentini, aunque Forlín podría regresar a esta posición. Todos ellos tienen envergadura, contundencia y un buen posicionamiento.

con balón

Anquela viene confíando en un esquema con tres pivotes, Forlín, Rocha y Folch, jugadores que intentan dar fluidez al equipo y le permiten adueñarse del centro del campo. Dan equilibrio en defensa y otorgan libertad a los jugadores más adelantados. Forlín se encarga de las labores más defensivas, dificultando la circulación rival. Folch y Rocha se sitúan un paso por delante. El primero trata de controlar el tiempo del duelo y el segundo defiende y ataca con igual intensidad. Si retrasa a Forlín, Mariga podría ocupar su sitio.

Por delante, coloca tres jugadores ofensivos, con Berjón y Ñíguez en los costados, jugadores con velocidad, desequilibrio y constante intercambio de posiciones, apareciendo tanto por dentro como por fuera. Entre ellos se sitúa Toché, un veterano con el gol entre ceja y ceja. De medio campo hacia delante tratan de hilvanar rápidas transiciones, mostrando una contra letal. El Oviedo es un equipo intenso y atrevido al que le gusta acabar las jugadas con prontitud.

lo mejor

Velocidad arriba y presión alta.

lo peor

Desajustes defensivos puntuales.

El Oviedo quedó la pasada campaña a dos puntos del play off de ascenso a Primera, reto histórico del club desde que en la 02-03 descendiera a Segunda B y cayera al pozo de Tercera por problemas económicos. Esta es su tercera temporada consecutiva en Segunda y, aunque su objetivo continúa siendo aspirar a lo máximo, las cosas no le están saliendo bien en un arranque en el que sólo ha ganado dos partidos. Por si fuera poco, en las últimas cinco jornadas sólo ha sacado tres empates, lo que le da un margen de dos puntos sobre el descenso. En este intento de regresar a la máxima categoría, el Oviedo realizó una gran renovación en su plantilla, comenzando por el técnico: Juan Antonio Anquela.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios