Técnico versátil, moderno y con amor al balón

  • Criado en el Don Bosco, Romero confirma su meteórica ascensión

Cordobés y cordobesista, a Jorge Romero le llega más pronto de lo deseado la oportunidad de dirigir al primer equipo del Córdoba. De hecho, hasta hace una semana siempre echó balones fuera al ser cuestionado sobre la posibilidad que ahora le ofrece la entidad, admitiendo tener los cinco sentidos puestos en el filial, cuya situación no es mucho mejor a estas alturas de la temporada. Queda por ver si su promoción es definitiva, pero de momento hoy ya estará al frente del entrenamiento, el primero con la mirada en el Rayo tras la jornada de descanso.

Criado futbolísticamente en el Don Bosco y con pasado en las selecciones provinciales infantil y cadete de la Federación Cordobesa de Fútbol (FCF), la carrera de Romero ha progresado de manera impresionante en los últimos meses. Tras un pasado en las categorías inferiores, llegó al primer equipo del CCF haciendo labores de scouting y análisis de vídeo de los partidos, hasta recibir el ofrecimiento de llevar las riendas del filial el pasado 1 de marzo tras el cese de Carlos Losada.

Tres meses, más los casi cuatro que van del presente curso, en los que Jorge Romero ha tratado de demostrar su valía con un estilo versátil, en función del riguroso estudio del rival de turno, y adaptado tanto a las necesidades como a las obligadas circunstancias del equipo. Eso sí, siempre con la premisa de acumular posesión, de crecer con el balón en los pies, independientemente del sistema utilizado. Porque el joven técnico ha mostrado defensas de cuatro, de tres y de cinco, ha jugado con un delantero, con dos y sin ellos...

La temporada pasada, no le fue nada mal, pues en once jornadas sumó seis victorias, tres empates y sólo dos derrotas, una de ellas en la última fecha del torneo con el equipo ya con la permanencia en el bolsillo. Logró la permanencia de manera holgada y eso le sirvió para prolongar su compromiso con la entidad blanquiverde tres años más, hasta 2020.

Ya asentado en el B, esta campaña sus números son más mediocres, hasta el punto de que el equipo está sin margen sobre el puesto de play out tras caer el pasado domingo en Murcia, en lo que fue la sexta derrota de un curso completado con cuatro victorias y seis empates. De momento, ahí queda su marca. Desde hoy, y sin fecha de caducidad, su futuro está en el primer equipo del CCF.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios