Segundas partes nunca fueron buenas

  • Hasta nueve puntos se le han escapado al CCF en el tramo decisivo de los últimos 11 duelos

Muchos son los males que asolan al Córdoba. Y es que está claro que cuando un equipo es colista y acumula unos números tan pésimos, el problema escapa a una explicación simple. Pero las estadísticas sirven para delimitar cuáles son las grandes debilidades del Córdoba y en esta racha de 11 largas jornadas sin conocer la victoria el gran déficit del equipo blanquiverde ha estado en las segunda partes. La friolera de nueve puntos ha perdido el CCF en los segundos 45 minutos de los últimos 11 partidos, lo que le ha empujado al fondo de la tabla y le ha hecho perder ventajas clarísimas con rivales directos en la lucha por eludir el descenso.

La sequía de triunfos para el conjunto cordobesista arrancó en la jornada 9 en Lugo. El Córdoba llegó al descanso con empate a cero en el marcador, pero terminó cayendo 2-0 con dos goles de los lucenses en el tramo final. Tras ni siquiera competir con el Nástic de Tarragona una semana después (1-5 al final, con 1-2 al descanso), el Córdoba sufrió el mismo mal en Oviedo en la jornada 11. Los cordobesistas tenían un punto en la cartera al término del primer acto, pero acabaron cayendo por la mínima (2-0). Esa endeblez en los minutos finales de los encuentros apareció de nuevo dos semanas más tarde, en la visita a Lorca, con el tanto de Onwu al borde del descuento (1-0).

En casa, ese descalabro del Córdoba en las segundas partes tuvo el primer episodio ante Osasuna (0-1), en la jornada 14. El tanto de Xisco desniveló un partido que se fue igualada a los vestuarios. Dos semanas más tarde, el Córdoba dio un giro de tuerca más macabro a la situación y dejó escapar la victoria ante la Cultural Leonesa, que igualó tras el descanso el 2-0 que los blanquiverdes tenían en el intermedio, además de contar con un hombre más sobre el césped. Ese mal endémico se reprodujo en el último duelo en El Arcángel, que el Rayo Vallecano empató (2-2) después de irse perdiendo por 2-0 al descanso. Y la culminación del despropósito se vivió el pasado domingo, con el tanto de Motta en el minuto 85 que hizo que el Córdoba perdiese un punto que al descanso tenía en su mano en la cita ante el Almería.

En total, esa sangría de puntos en las segundas partes asciende hasta los nueve, lo que daría al conjunto blanquiverde para abandonar la zona de descenso. Además, el agravante es que el Córdoba cedió puntos hasta con cuatro rivales directos, además de ante el Sevilla Atlético, con el que empató tras llegar 0-0 al descanso, aunque también desperdició el tanto de Jona y una superioridad numérica.

Un hecho que se repite tantas veces es evidente que no pasa por ser una casualidad y la explicación no es sencilla pero apunta tanto al estado físico del plantel como a la incapacidad de manejar los resultados a favor.

Respecto al físico, sin ir más lejos, en los dos partidos que lleva Jorge Romero al frente del Córdoba se ha podido observar claramente como el equipo blanquiverde impone un alto ritmo de salida, pero es incapaz de prolongarlo más allá de los primeros 45 minutos. Sucedió ante el Rayo Vallecano y se repetió en Almería, aunque ante los rojiblancos el bajón impidió incluso sumar un punto.

Por otro lado, la inexperiencia del plantel y la debilidad mental del grupo ha quedado patente en partidos como el del Rayo Vallecano, la Cultural y Deportiva Leonesa, el Sevilla Atlético o el Lorca. Ya sea ante el asedio del rival o por no saber serenar los partidos cuando hay que amarrar un resultado, lo cierto es que el Córdoba ha perdido puntos clave que ahora echa en falta. Porque al cuadro cordobesista no le sale las cuentas y es, en gran parte, porque las segundas partes de sus encuentros nunca han sido buenas.

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