Renovado para creer

  • Con diez caras nuevas y un par de fichajes aún por llegar, el CCF vuelve a mirar con ilusión al reto del ascenso

  • Carrión inicia su primer proyecto desde cero

Arranca otra temporada y el cordobesismo vuelve a hacer de tripas corazón para renovar su ilusión un año más. El desencanto con el que hace apenas dos meses y medio cerró el curso 16-17 ha dejado paso a un optimismo moderado, gracias al profundo lavado de cara -algo históricamente habitual por estos lares- del vestuario cordobesista y al buen hacer de un equipo al frente del que se sitúa Luis Carrión en el primer proyecto que puede iniciar desde el kilómetro cero. Diez incorporaciones, y al menos un par de ellas que quedan por venir, le han dado un aire totalmente distinto a un Córdoba que ya ha dejado muestras en la pretemporada de que buscará ser un equipo ofensivo, protagonista con el balón, pero que también tiene rasgos de equipo sólido a la hora de defender.

Ese es el camino, el del equilibrio, que lleva más directamente al éxito en una categoría tan exigente e igualada como la Segunda División. Y para enderezar un rumbo perdido en los últimos tiempos, la dirección deportiva ha apostado por una interesante mezcla de jugadores con experiencia en la categoría y de otros que llegan desde abajo con muchas ganas de hacerse un hueco por derecho en el fútbol profesional. Todo ello pese a la salida de hombres importantes en los últimos años, como el canario Deivid, que dejó un tremendo hueco en la defensa que ya empieza a llenar Josema, un central joven pero sobradamente preparado y por el que la apuesta fue tan grande como para abonar unos 500.000 euros al Almería. A la que es su casa regresan también Fernández y Pinillos, para dar consistencia a unos laterales que en los últimos años siempre han sido una debilidad en el CCF. Joao Afonso completa la teórica defensa titular de un equipo que en la portería sigue teniendo una de sus mayores virtudes, con el polaco Pawel recuperándose de su lesión y el serbio Stefanovic opositando para hacerle una competencia real, tras el fallido intento con Marc Vito. Esa debe ser la base -completada por Loureiro, Caro y Mena- de un equipo que en la medular tiene que encontrar su razón de ser.

Para dar a Carrión los mimbres deseados a la hora de elaborar su patrón de juego se renovó al montoreño Javi Lara, cara visible del nuevo CCF, y a Aguza. Ambos cuentan con el refuerzo de los Caballero, Markovic y el joven Esteve. De cubrirles las espaldas se encargarán los mediocentros Edu Ramos y Álex Vallejo, otra apuesta arriesgada del club aunque con buena pinta.

Por delante, a la confianza en Javi Galán se han sumado los refuerzos de Jona y Sergi Guardiola, que pelean por ser el ariete titular a falta de un refuerzo extra. También llegó Jaime Romero, llamado a marcar diferencias si las lesiones lo permiten, para dar velocidad y desborde en banda.

A falta de dar un salto de calidad con los últimos fichajes, estos son los mimbres con los que arranca el curso el conjunto que entrena Carrión. Detrás, el Córdoba tendrá el aliento de una hinchada incansable que ha vuelto a amortiguar la decepción como ninguna para sumarse en buen número -unos 13.000- a la causa blanquiverde por enésima ocasión, demostrando un sentimiento que va más allá de resultados deportivos.

Con esas armas y el aliento de su gente tendrá que competir el Córdoba en una liga como siempre igualada, larga y competitiva en la que cada punto habrá que sudarlo hasta la extenuación. Ese es el camino hacia el éxito, al que quiere poner rumbo un CCF que acumula dos decepciones consecutivas desde que perdiera su efímera condición de equipo de Primera. Como cada mes de agosto, toca renovar ilusiones y creer a pies juntillas en un curso para el recuerdo.

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