propuestas sanas y rerescantes

El zumo se impone como el sabor del estío

  • Locales como La Bicicleta ofrecen varias versiones de la tradicional bebida

  • En esta época de verano las frutas más demandadas son la sandía y el melón

Clientes extranjeros saboreando un refrigerio. Clientes extranjeros saboreando un refrigerio.

Clientes extranjeros saboreando un refrigerio.

El verano es la época del año en la que la hidratación juega un papel fundamental, ya que debido a la calor se suda mucho más y se pierden sales minerales de forma constante. Además de la hidratación a base de agua, los zumos son otra alternativa cada vez más demandada, pues, ricos en proteínas y nutrientes, aportan una dosis extra de energía que ayudan a combatir el calor. Córdoba cuenta con zumerías y otros lugares donde la mejor fruta de temporada se sirve en forma de apetecible zumo o en alguna que otra versión más refrescante.

En el Casco antiguo se puede realizar una ruta de algunos de los mejores zumos que se realizan en la ciudad. La ruta comenzaría en el barrio de la Judería, concretamente en la calle Buen Pastor, 13. Allí se encuentra el Salón del Té, un local que regenta Taousik desde hace más de 20 años. Allí, además de encontrar una amplia variedad de tes como su propio nombre indica, ofrece una selección de zumos naturales. Cuentan con la fruta de temporada y los zumos se hacen al momento. Afirman tener mucha variedad y alguna fruta más exótica de lo normal como el pomelo, aunque en verano las frutas más demandadas siguen siendo el melón y la sandía. El precio de estos zumos es de 2,70 euros. El zumo estrella de este local árabe es un multifrutas elaborado con piezas de más de seis frutas de temporada.

Tras salir de la Judería y poder parar a ver la Mezquita, en dirección al río pasando por la calle Cardenal González, se sitúa El Horno San Luis, un local que nada más entrar cuenta con un expositor de fruta variada y donde el cliente puede elegir la que quiera, ya que el camarero la coge y prepara delante del mismo. Por eso, a pesar de haber una carta establecida de seis zumos, la propuesta varía dependiendo de la originalidad del cliente. El trabajador Alejandro Torrera cuenta como el local "tiene una clientela variada debido a su localización". "En verano muchos turistas paran para tomar un zumo refrescante y los más solicitados son los cítricos", explica. El precio está sobre los cuatro euros, aunque si llevan un complemento como el apio o el jengibre suman los 4,50. En invierno los zumos varían debido al cambio de estación y de las frutas de temporada. Este local abrió en 2015 y, aunque en verano lo que más suelen entrar son turistas, durante el invierno el 80% de clientela es cordobesa ya que pertenecen al grupo Sojo y la marca es fielmente seguida y conocida.

El recorrido sigue por la misma calle, pues concretamente en el número uno se encuentra La Bicicleta, un nuevo punto de encuentro para turistas y cordobeses con un ambiente vintage y unos zumos naturales de éxito. No hay un número de zumos en concreto, sino que la gente elige la combinación que más le gusta. Actualmente han cambiado el formato de la carta: ya no ponen determinadas frutas porque la producción de estas varían durante todo el año y no siempre están disponibles. Por ello, los camareros dicen verbalmente las frutas que hay y los clientes eligen la combinación. Se puede combinar tanto fruta como verdura.

La elaboración es mediante el licuado de los productos. No se utiliza azúcar ni agua ni ningún otro componente. Carmen Bellido es una trabajadora del local, quien cuenta que durante esta temporada lo que más pide la gente son muchos combinados con sandía o melón, aunque la piña se consagra como la fruta estrella cuenta la trabajadora. En cuanto a la verdura, las más demandadas son el pepino, el pimiento o el apio. El precio es el más barato hasta ahora, tan solo 2,95 euros. La Bicicleta completa su carta con Pedales, que es la mezcla de fruta con yoghurt, y los Zubatas, que son la combinación de los zumos naturales con alcohol creando unos cócteles muy originales.

Para terminar la ruta habría que cruzar el Puente Romano y desembocar en La Calahorra. Detrás de esta torre se encuentra un puesto ambulante 100% ecológico, donde su vendedora, Gloria Palacios, cuenta como se elaboran los zumos mediante el licuado de las frutas. Además de estos el puesto ofrece otras opciones como macedonias o batidos hechos con fruta y leche (a elegir entre la de almendra, de vaca o vegetal). El precio varía por tamaño: por un lado el zumo más pequeño cuesta 2,20 euros y por otro el más grande 4,20 euros. Opciones, como se ve, hay para todos los gustos.

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