Los vecinos del centro exigen una tarjeta única para todas las pilonas

  • El colectivo dice que los residentes de la zona histórica se encuentran "asfixiados" después de los cortes de tráfico en las calles San Pablo, Jesús y María y Barroso

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La instalación de una pilona en la calle Barroso -la cuarta de la ciudad tras las de la Puerta de Sevilla, la calle San Pablo y el entorno de la Mezquita- ha colmado la paciencia de los vecinos del centro de la ciudad. La dificultad que tienen a la hora de acceder en sus coches a las viviendas les ha llevado a exigir al Ayuntamiento que cree una tarjeta única que les permita circular por todos estos espacios semipeatonalizados. Así lo apuntó a El Día la portavoz de la Asociación de Vecinos del Casco Histórico, Elena Lechuga, al analizar la situación del tráfico en el centro tras la colocación de la última pilona, un dispositivo que impide la llegada de vehículos a la Judería a todos aquellos que no sean residentes ni cuenten con un negocio en este enclave del Casco.

Aunque la propuesta inicial pasaría por que la tarjeta única posibilitara la circulación por toda la zona declarada por la Unesco Patrimonio de la Humanidad. Además, el colectivo vecinal planteará la posibilidad de que, al menos, se incluyan los accesos a las calles Barroso y San Pablo. Al margen de estos dos puntos, los vecinos del Casco Histórico también pretenden que el gobierno municipal sustituya el pivote que hay en la embocadura de la calle Jesús y María -que se baja a través de una llave- por una pilona automática como las anteriores y que ésta también descienda con la tarjeta única que proponen.

Según la representante vecinal, la situación actual del tráfico en el Casco dificulta la accesibilidad de los propios residentes a espacios como las plazas de Santa Victoria y el Doctor Emilio Luque o las calles Jesús y María y Barroso, éstas últimas restringidas a la circulación por un pivote de tipo manual y una pilona automática, respectivamente. Por todo ello, la portavoz de esta asociación denunció que estos vecinos se encuentran "asfixiados, ya que no pueden circular por el entorno más cercano a sus viviendas al toparse con una pilona diferente a la que están autorizados a bajar".

Las reivindicaciones de los residentes del Casco van más allá en lo que a tráfico se refiere. Aparte de reclamar esa tarjeta única que les permita acceder a las vías reguladas por pilonas, este colectivo pide que las personas que dispongan de la autorización para las áreas de circulación restringida (Acire) amplíen el permiso a las zonas aledañas. En concreto, la representante de este colectivo se refirió a que los residentes de la calle Jesús y María (zona 3) puedan circular también por el entorno de San Nicolás (zona 4) con la misma tarjeta. "Se trata de incluir, al menos, las zonas límitrofes para que desaparezca esta asfixia que provoca el no poder ir con el coche prácticamente a ningún sitio que se encuentre en las inmediaciones de la vivienda propia", declaró la dirigente de esta asociación.

Sea como fuere, este paquete de reivindicaciones forman parte de unas medidas que han planteado recientemente al equipo técnico del Área de Tráfico y Movilidad, una delegación encabezada por el concejal José Joaquín Cuadra. "Esperamos que atiendan nuestras reivindicaciones y que adopten estas actuaciones para que no sigamos padeciendo la incomodidad que provoca esta situación", concluyó la portavoz del colectivo del Casco.

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