Los secretos del ron al descubierto

  • El maestro ronero Luis Figuera inicia en Córdoba una gira en la que recorrerá otras 15 ciudades españolas para hablar sobre el proceso de elaboración de esta bebida y sus peculiaridadesl indispensable El secreto de un buen ron es que mantenga su esencia y no pierda su sabor al mezclarse con otras bebidas

Vainilla, mango, banana, caramelo y hasta frutos secos. Todos estos sabores y olores se pueden diferenciar al saborear el ron, una bebida que se obtiene a partir de la caña de azúcar y que es muy habitual en países de Latinoamérica como Venezuela, Cuba o República Dominicana. Precisamente el maestro ronero venezolano Luis Figueroa descubrió ayer los secretos de esta bebida en una visita a Córdoba, punto de partida de una gira en la que el experto recorrerá otras 15 ciudades españolas para mostrar las características del ron Cacique y sus peculiaridades, que lo convierten en uno de los rones más puros y de mayor calidad del mundo.

Figueroa detalló durante algo más de una hora todo el proceso de elaboración de este caldo en el que es muy importante el envejecimiento. En esta fase, los elementos más importantes son la calidad de alcohol, del barril y las condiciones naturales -temperatura y humedad-. Ello es lo que más influye para conseguir una buena bebida, según explicó el experto. La madera es de roble americano "que tiene un alta porosidad". La temperatura de reposo es de unos 20 grados, donde el ron permanece, como mínimo, cuatro años. Este es el tiempo, según Figueroa, para obtener "un buen ron". El resultado es "una mezcla armoniosa, resultado del mejor balance de sus componentes", explicó el experto durante su intervención ante un grupo de aficionados al buen beber.

Su proceso de destilado, en alambiques de cobre, tiene también una importante vertiente artesanal, que requiere de la maestría y habilidad de Figueroa, que es quien señala el momento en el que se ha alcanzado la calidad de alcohol deseada. Una vez destilado, el licor envejece en barricas de roble americano, utilizadas antes para madurar otras bebidas como bourbon, whisky o jerez. Todo un arte que culmina con la combinación de hasta 47 rones.

El ron añejo tiene una tonalidad dorada que cambia según su grado de envejecimiento y su procedencia. En Venezuela, este lictor -que tiene un tiempo de reposo de cuatro años- es "suave y tiene una mezcla frutal que recuerda al mango y la banana, y un sabor a madera", relató el maestro. Si se deja más tiempo en los barriles de roble, la bebida adquiere un color más oscuro y cobran más protagonismo los olores a vainilla y madera dando como resultado un caldo "dulce y suave". En un término intermedio se encuentra una variedad de ron con un tiempo de envejecimiento de unos seis años, en el que se mezclan los olores a frutos secos, jerez o caramelo, todos ellos unidos de manera compleja pero bien estructurados y también una nota de vainilla. Figueroa explicó que una de las características del ron tiene que ser que cuando se mezcle con cola u otro refresco, mantenga su esencia, "que la nota de ron se quede arriba y no se pierda con la combinación", relató.

Los asistentes al evento pudieron disfrutar de una cata de ron en la que descubrieron todos los sabores y variedades de esta bebida que la mayoría de las veces pasa desapercibida cuando se toma.

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