La "resaca" familiar de Nochebuena

  • A pesar de la crisis económica, restaurantes y bares se llenan para celebrar el Día de Navidadl hasta nochevieja Las familias se reúnen fuera de casa para celebrar la Navidad hasta que lleguen las campanadas de Año Nuevo.

Amigos, familias, hijos, tíos y sobrinos se reunieron ayer en numerosos restaurantes para comer, tras la cena de Nochebuena. Y como prueba, sólo las 700 personas que se dieron cita al mediodía para celebrar en familia el Día de Navidad en el Círculo de la Amistad. La plaza de la Corredera, Las Tendillas o el bulevar del Gran Capitán fueron algunos de los lugares escogidos por los cordobeses para pasear o tomar alguna que otra tapa en familia y, siempre, con el miedo de encontrarse con el establecimiento cerrado por lo de las fechas tan familiares que son. Y es que, mientras algunos almorzaban, los camareros y cocineros de muchos restaurantes y bares no dejaban de servir los platos, tras una noche en familia y la consiguiente resaca de buen rollo y villancicos.

La familia Adamez es una de las que prefieren pasar el Día de Navidad fuera de casa y desde hace seis años elige el 25 de diciembre como la mejor fecha para reunir a tíos, sobrinos, primos y hermanos; en total, "hoy -por ayer- nos reunimos 26", apuntó Pilar. "La Nochebuena, que cada uno la pase en su casa, pero la Navidad, no; por eso, la celebramos y comemos todos fuera", incidió.

Al igual que los Adamez, otras familias, menos numerosas, aprovecharon el día para entregar los regalos. La lejanía de los lugares de residencia de cada integrante de la familia y las escasas probabilidades de reunir a toda la familia en Nochebuena por los turnos de trabajo son los motivos principales que a Pedro Moreno y su familia llevaron el año pasado a decantarse por el Día de Navidad "para comer todos juntos", relató. Moreno reconoció también que a pesar de la crisis económica, "este año también ha habido regalos para todos, aunque hemos fijado un precio, porque sino era una locura".

Y es que para los más pequeños de la casa fue el día de los estrenos, de llevar a la calle los regalos que Papá Noel dejó por la noche en cada casa y, como no, mostrarlos a los amigos. Patines, bicicletas o muñecos de mil y un colores inundaron las calles del centro, a la espera de que el próximo 6 de enero haya más regalos.

Eso al mediodía, porque por la tarde fue la hora del café y copa con los amigos. "La familia es lo primero en estas fiestas, pero también hay que hacer un hueco para los amigos", indicó Miguel Ángel Guzmán, que vive en Londres desde hace 11 años y no falta a ninguna de las dos citas. Junto a su mujer, María Dolores, concluyeron el almuerzo, más ligero que la cena del día anterior, y se fueron a la zona de la Ribera dando un paseo para ver a los amigos "y pasar un buen rato, hasta el año que viene". "Nos gusta más la Navidad que la Nochevieja y siempre venimos el 23 de diciembre", destacó María Dolores.

Sea como sea, las fiestas navideñas no han hecho nada más que empezar. Aún quedan diez días de fiestas y buenos deseos.

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