La primera noche de Manuel

  • El alumbramiento más madrugador del año se produjo a la 01.10 en el Hospital Reina Sofía; el niño es el primogénito de un joven matrimonio de Las Margaritas

Es tranquilo, dormilón y "nada llorón". Manuel Amaya se convirtió ayer en el primer bebé en venir al mundo en la provincia en 2008, un mérito que transformó la habitación donde descansaba su madre -Rocío Fernández- en un improvisado plató de televisión. Nació en el Hospital Universitario Reina Sofía a las 01.10 y el parto fue "rápido", de apenas media hora. El padre del varón, Manuel Amaya, de 17 años, se atrevió a entrar en el paritorio y acompañar a la madre, de 19: "Quería ver a mi niño lo antes posible. Al principio me sentí algo extraño, como con miedo, pero luego fue maravilloso", recordaba ayer a primera hora de la tarde.

Manuel es el primer hijo de Rocío y Manuel, dos jóvenes de Las Margaritas dedicados al comercio ambulante que llevan un año casados. Por el momento, viven en el piso de los padres de él: "Es muy difícil tener un piso para nosotros solos. Los alquileres están muy altos", lamentaba ayer el padre. Los 2.500 euros que el Gobierno les entregará por el nacimiento supondrán una "buena ayuda", aunque "insuficiente": "Hay que comprar pañales, biberones, ropita, 20.000 cosas", enumeró el padre.

El parto fue rápido, 20 minutos y "tres achuchones", bromeó Rocío. "Nunca me había planteado tener un niño, pero me dio muchísima alegría cuando me enteré", añadió. Manuel no tenía que haber venido al mundo hasta el día 6 de enero, pero el destino le dio un empujón pasada la medianoche: "Por Dios, ¿eso es mío?", fue la primera exclamación de la madre en el paritorio, con el bebé ya en los brazos. Manuel ni siquiera lloró cuando los sanitarios le pincharon una inyección.

Y ayer por la tarde seguía sin abrir la boca, convertido en el centro de atención de toda la familia. "Me están dando muchísimos consejos porque al principio no sabía ni cómo cogerlo. Que si no lo acueste a dormir boca arriba, que tenga cuidado con la cabecita...", comentó Rocío, a quien los dolores del parto no le parecieron "tan fuertes" con el efecto de la anestesia epidural. "Ojalá el niño pueda ser lo que él quiera de mayor. Sólo con que vaya por el buen camino, ya seremos felices", deseó la madre.

Una hora más tarde del alumbramiento de Manuel -ayer, además, se celebró su onomástica-, en el Hospital Valle de Los Pedroches de Pozoblanco, nacía Miriam Casado. La niña pesó dos kilos y 370 gramos: "Es muy pequeñita y muy tranquila. No llora nada y lo único que hace es comer y dormir. Se parece a su madre cuando era recién nacida", describió el padre, Avelino Casado, un vecino de Villanueva de Córdoba de 39 años. Miriam es el segundo bebé de Avelino y Catalina Pedrajas -una pozoalbense de 21 años-. Su hermano -Juan Antonio, de 4 años- esperó durante las últimas semanas el nacimiento de Miriam "muy ilusionado", contó el progenitor: "Ya quiere cargarlo y está deseando llevárselo a la feria". Juan Antonio también le echó valor y entró al paritorio para acompañar a su pareja en el parto: "Ha sido una experiencia muy bonita, aunque al principio un poco extraña", reconoció.

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