El parón deja sin gasolina al 20% de las estaciones de servicio en sólo 48 horas

  • La Policía Nacional y la Guardia Civil escoltan a los camiones de carburante frente a los piquetes y garantizan así que queden algunas gasolineras con combustible

El fuerte respaldo que ha recibido la huelga del transporte de mercancías -algo más del 90%, según los datos facilitados a El Día por el sector- hace que cada vez queden menos existencias en todo tipo de comercios. Y entre los más afectados, por la repercusión que tienen en la población, se encuentran las estaciones de servicio. En apenas 48 horas, en torno a un 20% de las gasolineras de Córdoba -incluidas las ubicadas en la capital y en la provincia- se han quedado sin combustible y tienen muy pocas posibilidades de adquirirlo hasta que finalice el parón iniciado anteayer. Este porcentaje, según la información facilitada por el presidente de la Asociación Provincial de Estaciones de Servicio, Antonio Aguilar, coincide además con el de los surtidores libres y que, por tanto, dependen directamente del servicio que le presten los camioneros autónomos, que son los que precisamente han promovido la protesta tras la subida del precio del combustible.

Las estaciones radicadas en la avenida de la Victoria, en el cruce de Trassierra, la carretera del Aeropuerto o las de los polígonos industriales del Granadal y las Quemadas -todas ellas libres- son algunas de las que carecen de suministro, pero el otro 80% también está sufriendo en mayor o menor medida las consecuencias de las protestas. A este respecto, el dirigente del colectivo de gasolineros manifestó que apenas un 30% de los surtidores contará diariamente con combustible y añadió que las estaciones de servicio disponibles "no serán siempre las mismas mientras dure la huelga".

En relación a las gasolineras que tienen la posibilidad de reponer sus depósitos, algunos de los transportistas de Repsol y Cepsa que ayer pasaron por el Centro Logístico de Hidrocarburos (CLH) de la autovía de Andalucía coincidieron con el presidente del colectivo de estaciones de servicio al señalar que "un día llenamos el depósito de una determinada gasolinera y otro día nos encargamos de otra, pero cuando volvemos al primero éste ya lleva muchas horas sin gasolina". Porcentualmente, según los datos de los propios transportistas de combustible, este servicio se ha reducido un 70%, de ahí que apenas se realicen "14 ó 15 desplazamientos de los algo más de 40 que solemos hacer diariamente".

Para que algunos surtidores puedan disponer de carburante -sólo en los casos de negocios que pertenecen a una petrolera o tienen bandera de alguna de ellas- fue necesario que los agentes tanto de la Policía Nacional como de la Guardia Civil escoltaran a los camioneros para evitar que los piquetes interrumpieran su marcha. En concreto, el dispositivo de las Fuerzas de Seguridad del Estado se inició en el punto de salida de los camiones, continuó a su llegada al centro logístico donde cargan el combustible y culminó a su llegada a las estaciones de servicio. No obstante, algunos de los profesionales a los que accedió este periódico apuntaron que el primer día de huelga recibieron pedradas e insultos de los piquetes que se organizaron en los cruces de carreteras y los principales polígonos industriales para detener su trabajo.

Esta situación, unida al temor de los ciudadanos a quedarse sin carburante, es lo que ha provocado que se formen largas filas de vehículos en los surtidores a cualquier hora, desde la mañana hasta la noche. Así, según las cifras facilitadas a este periódico, el consumo se ha incrementado en un 40%. La jornada en las estaciones de servicio ha cobrado una gran intensidad. A excepción de las gasolineras que han tenido que cerrar por falta de carburante, las que están en servicio no dejan de suministrar prácticamente desde las 07:00 hasta bien entrada la noche. Sin embargo, sólo algunas estaciones de servicio permanecen abiertas toda la jornada y las que aguantan hasta la hora de cierre suelen quedarse sin algún tipo de combustible. "La gasolina sin plomo de 95 octanos es la primera que se agota y los clientes deben optar, por tanto, por la de 98 octanos, que es más cara", señala uno de los encargados de gasolinera consultados.

Pero esta situación no es exclusiva de las estaciones de servicio. En cualquier supermercado cada vez son más numerosos los estantes vacíos, una imagen ante la que el personal suele responder que no sabe si volverán a recibir este producto hasta que los transportistas reanuden su actividad. Sin embargo, el posicionamiento del sector parece firme y todo apunta a que las movilizaciones seguirán hasta el fin de semana. A este respecto, el gerente de la Unión Sindical de Transportistas (Usintra), Rafael Perales, incidió especialmente en la exigencia de una tasa mínima para el sector y aludió a la sentencia dictada contra Cunext, en la que se reconoce que esta empresa tuvo "conducta desleal" al contratar a transportistas a bajo coste.

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