Preparativos para las fiestas · Elección del rey Melchor

El número uno para el rey

  • Enrique Boza es de Ciudad Jardín, tiene 40 años y ha conseguido la corona de Melchor en la segunda vez que participa en el concurso organizado por el Consistorio

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Ser el número uno tiene su premio. Al menos a Enrique Boza le ha valido la corona del rey Melchor para cabalgata que recorrerá las calles de la cuidad el próximo 5 de enero. El Ayuntamiento celebró ayer el ya tradicional concurso para elegir a su majestad y el azar quiso que fuera el número uno. Cero, cero y uno fueron las bolas extraídas de los bombos en la segunda vuelta. El primer intento fue fallido y María Dolores Cabello, la "propietaria" del número 310 no estaba en la sala para recibir el nombramiento.

Media hora antes del sorteo -previsto para las 21:00- ya estaba lleno el Salón de Plenos del Consistorio. Y es que este año se había batido el récord de participantes. 323 cordobeses optaban ayer a la tan preciada corona pero sólo uno, el número uno, lo consiguió. El murmullo de los asistentes apenas dejaba escuchar la voz de la mujer que cantaba las cifras. Todos parecían no querer aceptar la realidad y gritaban que Enrique Boza no estaba en la sala -requisito indispensable para ser rey Melchor-. Pero apareció.

Boza tiene 40 años y la de ayer era la segunda vez que se presenta al concurso. Tras oír su número y su nombre, se acercó a recibir la capa y la corona de manos de la alcaldesa, Rosa Aguilar. Allí estaba su antecesor, que le cedió el cetro gustoso ya que él había cumplido su misión. Boza tiene 40 años pero ayer parecía un niño. "Esto es una pasada" dijo nada más erigirse como rey Melchor; "voy a disfrutar mucho porque tengo mucha ilusión". La misma esperanza que compartía con el resto de aspirantes, pero que quedaron en desilusión tras aparecer el agraciado.

Su majestad llega este año desde Ciudad Jardín y tiene una hija que lo acompañará en su carroza como paje. "Mi familia entera tiene que estar muy contenta", intuía. Él, junto al resto de monarcas, tiene la misión de llenar de ilusión a todos los niños que los acompañen durante el cortejo y cumplir sus sueños en la noche más mágica del año.

Familias enteras se dieron cita ayer en el Consistorio con el mismo objetivo. Los hay que llevan presentándose al sorteo durante años sin haber logrado la corona, pero siguen confiando en el azar. Navidad tras navidad, niños y mayores comparten la misma ilusión, la de sentirse rey por un día. Para los que no tuvieron suerte, seguro que ya están pensando en el próximo sorteo al que irán con la misma ilusión de proclamarse rey Melchor de Córdoba.

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