El nivel de ahorro de las familias cordobesas se frena en el año 2010

  • Un mayor gasto debido a las medidas para incentivar el consumo en el automóvil o la vivienda y la progresiva disminución de las rentas explican la ralentización del crecimiento de los depósitos

La crisis ha apretado el bolsillo a las familias cordobesas desde que comenzó la crisis, pues en los últimos años se han alcanzado máximos de nivel de ahorro, una tendencia que parece que empieza a cambiar. Mientras que en 2008 y 2009 los depósitos de los cordobeses en las entidades financieras crecieron de forma significativa, el balance que hace el Banco de España de 2010 establece un ligero freno. En realidad, se sigue mirando mucho por el dinero pero el año pasado los depósitos de las familias en los bancos crecieron un 1,7%, lejos de los ascensos del 6% y del 11% registrados en los ejercicios anteriores, precisamente los que peores datos económicos han aportado. Lo de guardar es una reacción lógica en tiempos de vacas flacas. La incertidumbre por el futuro y la debilidad del mercado laboral provoca que la mayoría se centre en administrar mejor los ingresos y reservar más parte de ellos por lo que pueda venir. Gastar menos en definitiva, un parón del consumo que, por otra parte, ha tenido consecuencias negativas para otros sectores, principalmente los servicios, representados en el comercio y el turismo.

Durante el año pasado, los cordobeses depositaron en los bancos un total de 12.004 millones de euros, sólo un 1,7% más que en 2009. Al cierre de 2008, cuando ya se había confirmado la peor situación, en nivel de ahorro llegó a 12.641 millones de euros. La mitad de este dinero, según los datos del Banco de España, se sitúa en depósitos de plazo fijo, la opción que más se ha incrementado desde la recesión económica. A continuación se sitúan los planes de ahorro y después los de depósitos a la vista, que son los que se pueden retirar en cualquier momento. Un mayor gasto -que se ha visto reflejado en la mejora de indicadores económicos como la venta de viviendas, de automóviles o el turismo- es una de las razones por la que en 2010 se ha producido esa ralentización de los ahorros. Aunque es cierto que sigue subiendo, pues las previsiones de recuperación no mejoran, los incentivos que se han puesto en marcha en algunos sectores han tenido una repercusión clara. Por otro lado, también se encuentra el efecto acumulativo de la crisis económica. Esto es, cada vez son más las personas que están sin empleo y quienes lo conservan también están sufriendo recortes. Esta diminución de la renta, como consecuencia de la pérdida de ingresos en la unidad familiar, también ha contribuido a esta situación.

Hay que tener en cuenta que los cordobeses deben a las entidades más del doble de lo que tienen ahorrado. Es decir, si los depósitos se han situado en 12.004 millones de euros durante el 2010, el volumen de créditos concedido en ese periodo ha ascendido hasta 21.224 millones. Esta diferencia pone en duda la capacidad financiera en una coyuntura económica delicada, sin embargo el desfase ha sido una constante desde que comenzó la crisis pese a que los bancos han cerrado el grifo. Córdoba no es sin embargo una de las provincias con una mayor diferencia entre lo que se tiene y lo que se debe, pues a la cabeza se sitúa Almería, donde hay depositado en las entidades financieras 9.181 millones de euros pero se deben 24.641. También es significativo el caso de Sevilla, con 25.431 millones en los bancos y 58.993 de deuda. En el extremo opuesto se encuentra Jaén, donde el grado de endeudamiento es del 27% pues los jiennenses han solicitado 11.704 millones de euros en préstamos frente a los 8.819 millones que tienen ahorrado. Esto se explica porque la delicada economía de Jaén -dependiente en exceso de la agricultura- permite muy poco margen de endeudamiento a los residentes en esa provincia andaluza.

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