La lluvia vuelve a anegar el Pocito y provoca múltiples incidencias

  • El Área de Infraestructuras tuvo que intervenir en una veintena de calles de la ciudad por la caída de árboles y ramas · Las inundaciones provocaron colapsos de tráfico en algunas zonas de la capital

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El agua ha irrumpido con fuerza en la capital y, de un día para otro, se ha pasado de temperaturas veraniegas superiores a los 30 grados a estampas propias del otoño. La borrasca que se instaló a primeros de semana ha descargado 93 litros -47 ayer, que fue el segundo más lluvioso del año hidrológico que comienza en septiembre, y 46 el martes- y ha provocado diversas incidencias en la capital. Las inclemencias meteorológicas ocasionaron inundaciones en viviendas, sótanos y locales comerciales, abatimiento de árboles y atascos. Muchas calles resultaron totalmente anegadas provocando una gran cantidad de acumulación de barro y lodo que impidió el tránsito de vehículos en algunas vías. Una de las más significativas fue la enésima inundación de El Pocito, una zona del barrio de la Fuensanta que se convirtió, una vez más, en una laguna. A pesar de las promesas de construir un nuevo colector para evitar las anegaciones, esta zona de la ciudad se vio otra vez afectada por la acumulación de agua. La última vez que cayó un fuerte aguacero en la capital fue en el mes de noviembre del año pasado, cuando cayeron 95 litros en 12 horas provocando numerosas incidencias en la capital y la inundación del Pocito. La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) anunció la construcción de un colector en Pedroche-avenida de Libia que conectará algo más de tres kilómetros hasta llegar al cauce del Guadalquivir, que evitaría las notables inundaciones en el enclave del Pocito. Estas obras aún no han comenzado.

La lluvia también provocó numerosas incidencias y salidas del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS). Además, el Área de Infraestructuras llevó a cabo ayer un total de 26 intervenciones de carácter leve sobre la arboleda de los viarios como consecuencia del temporal de lluvia y viento. Las calles afectadas fueron Loja, Nerja, Marrubial, Paseo de la Victoria, avenida de América o San Rafael de la Albaida, entre otras. Y es que, además de la lluvia, el temporal ha traído consigo fuertes vientos que han alcanzado hasta los 50 kilómetros por hora y que han tenido a la capital en alerta naranja hasta la medianoche de ayer. A estas actuaciones municipales hay que sumar las intervenciones de los bomberos, que ayer se vieron colapsados por la llamada de particulares. Los operarios no pararon durante todo el día de recibir avisos, la mayoría por caída de árboles y ramas y por el movimiento de tejas de las viviendas, aunque no hubo que lamentar ningún daño personal y todas las intervenciones fueron de carácter leve.

El Centro de Coordinación de Emergencias (Cecem) también se vio colapsado por las inclemencias del tiempo. Según informaron las fuentes, los bomberos tuvieron que intervenir en la avenida de la Paz por la inundación de un paso de peatones. El túnel del Camino de la Barca -situado en el kilómetro 401 de la A-4- también se anegó de agua, aunque no se produjo ningún accidente en este enclave. Una roca en la calzada también provocó el corte por unos instantes de la carretera CO-3402. Por otra parte, algunas viviendas de la capital también se vieron afectadas por la lluvia y los servicios de bomberos tuvieron que intervenir en la parcelación El Alcaide, en el Camino de los Álamos.

La Agencia Estatal de Meteorología (AEM) ha reducido para hoy a la alerta amarilla, aunque la probabilidad de precipitaciones se mantiene al 100%, aunque serán más débiles. A finales de septiembre de 2007, una tormenta afectó también a buena parte de la ciudad y se registraron 23 litros por metro cuadrado. El noviembre de ese mismo año, un temporal dejó 95 litros y múltiples inundaciones en sólo 12 horas.

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