Una lenta agonía para Corduba

  • La falta de asistentes y la reducción en el número de cursos marcan la novena edición de los cursos de verano de la Universidad de Córdoba, en la que se han repetido los seminarios de años anteriores

O la Universidad de Córdoba (UCO) se pone las pilas o los cursos de verano -Corduba-, que oferta desde hace nueve años, pueden convertirse en un problema que, hasta la fecha, no quiere reconocer. La actual edición de los seminarios, que concluyó el pasado viernes, ha pasado sin pena ni gloria y marcada por la falta de alumnos y también por la reducción de una decena de seminarios, entre ellos, uno organizado por el Consejo Social de la institución académica.

Hace apenas dos años, la intención de la UCO era la de reducir el número de cursos para incrementar la calidad. Se quedó en la intención, porque la cifra de seminarios que se ha presentado desde entonces ha superado los 60, aunque la escasez de matrículas se ha encargado de devolver a la realidad a la institución académica. Algo debe cambiar para que los cursos despierten más interés entre los alumnos y Córdoba pueda competir con otras universidades de verano de España, por mucho que se argumente que la capacidad de la UCO no podría absorber esa supuesta alta demanda.

Sin embargo, la visión que durante las dos últimas semanas ha mostrado Rabanales no ha debido ser de buen agrado en el seno de la comunidad universitaria. Pocos alumnos y aulas semivacías, una situación que ya se intuyó el día de la inauguración de los cursos en el aula principal del campus. Si en años anteriores, cientos de alumnos acudían al acto formal de la inauguración, este año la imagen fue bastante deficiente, pero sólo reflejaba la realidad: apenas 1.100 matrículas -a pesar, incluso, de ampliar el plazo de inscripción-, una cifra que la dirección de Corduba espera aumentar en unos 200 alumnos con los cursos previstos para el próximo mes septiembre. Un mazazo tremendo, puesto que las previsiones que manejaba la Universidad era la de situarse entre los 1.500 y los 1.800 asistentes. La pérdida de alumnos no es algo nuevo para los seminarios veraniegos de la UCO, ya que el año pasado se registraron 500 matrículas menos, a pesar de que se contabilizaron 2.128.

La especialización de Corduba debería ser uno de sus puntos fuertes y una apuesta segura. Si la UCO es la única institución académica de Andalucía que oferta la titulación de Veterinaria, si además es referente por su Escuela de Ingenieros de Agrónomos y Montes, ¿por qué entonces no se apuesta por estas áreas? Aunque desde la dirección de los cursos de verano se insiste en la viabilidad de que se toquen todas las áreas de conocimientos, fuentes consultadas por El Día reconocen que sería más idóneo una especialización en los contenidos. Esta opción provocaría, además, una gran repercusión mediática, con la llegada de grandes especialistas en la materia y evitaría la repetición de los temas y asistentes, como el presidente del Consejo General de Colegios Veterinarios de España, Juan José Badiola, que no falta a la cita desde hace varios años.

No obstante, los talleres suelen contar con expertos en la materia. Buen ejemplo de ello ha sido este año la presencia del presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, Javier Gómez Bermúdez, quien ofreció una conferencia en el curso Mundo Contemporáneo. Además, éste curso ha sido uno, si no el más importante y destacado de esta novena edición, ya que gracias al trabajo del profesor Fernando López Mora por Rabanales han pasado personajes tan relevantes como el general jefe de la División de Estrategia y Planes del Estado Mayor Conjunto de la Defensa, José Manuel García Sieiro, o el asesor personal de la ministra de Defensa, Carme Chacón, Jordi Marsal.

Y es que los cursos de Corduba tocan todas las áreas de conocimiento y en ellos conviven seminarios de Inglés técnico, hasta otros como uno de la pasada edición en el que se enseñó a los asistentes las técnicas de los payasos.

El caso de los cursos Un verano de guión, desarrollados dentro de Corduba en la sede de la Filmoteca de Andalucía, también han sufrido la inercia de los últimos años. Los mismos ponentes, los mismos cursos, aunque algo positivo, puesto que han dado lugar en sus cinco ediciones a la creación de cinco películas por parte de varios alumnos que han participado en dichos cursos a lo largo de estos años.

El próximo año, Corduba celebra su décima edición, un hecho que la UCO debería aprovechar para aumentar, dentro de sus posibilidades, el presupuesto con el que cuenta -unos 200.000 euros para todos los talleres-, además de consolidar y fortalecer su presencia en el ámbito nacional con la participación de figuras relevantes, aunque sólo fuera una.

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