Una lección de Veterinaria equina, por Luna

R. C. M.La concejala socialista María Ángeles Luna demostró ayer que tiene capacidad tanto para modificar el recorrido de una línea de autobuses urbanos –como le ha ocurrido recientemente para sortear el tramo de obras de El Realejo y San Andrés– como para explicar las diferencias biológicas que existen entre un caballo y una yegua cuando expulsan excrementos y orina. La edil, no obstante, advirtió, que esta lección de Veterinaria avanzada no era de su agrado, pero le pudo su profesionalidad y se arrancó en la sala de prensa del Ayuntamiento a matizar por qué los equinos de sexo diferente no orinan igual.

“El caballo lo hace para delante y la yegua para abajo, por lo que se deduce que la forma de recoger la orina es muy diferente en uno y en otro caso”, precisó la concejala al analizar los pros y los contras de la medida que pretende llevar a cabo el Ayuntamiento. Luna señaló asimismo que a través del sistema de recogida de excrementos se pretenden evitar “desagradables” situaciones como cuando uno de estos equinos salpica a los viandantes o cambia la dirección de las heces mediante su cola como si de una raqueta en pleno partido de tenis se tratara.

De momento, hay quien los llama dodotis o pañales sin saber a ciencia cierta si será una gran bolsa la que se coloque detrás de las posaderas del caballo o la yegua. También hay quien piensa que el sistema será algo más complejo, con unas bandejas o pequeños canales que recojan heces y orina. Luna, en cualquier caso, puso cara de asco para explicar un tema que, subrayó, que “no es cómodo” para nadie.

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