Los hoteles cerrarán su peor año tras una campaña navideña "floja"

  • El sector afirma que el ritmo de reservas no avanza y estas fiestas la ocupación será menor que en 2011 Los cordobeses cambian los viajes internacionales por escapadas cortas

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El sector turístico no está contento con cómo le han ido las cosas este año 2012. Sólo queda pendiente la campaña navideña que atrae a turistas sobre todo a partir del 26 de diciembre, pero las previsiones no son halagüeñas y, si no se incrementan de manera significativa las reservas, se va a cerrar uno de los peores años de la crisis, según apuntó el vicepresidente de Hoteles de Hostecor, Manuel Villagrán. El también responsable del hotel Hesperia aseguró que "no ha sido un buen año" pese a que se han incrementado el número de viajeros. Cada vez llegan más turistas a la provincia, pero eso no repercute en la rentabilidad deseada por los negocios. Entre enero y octubre han recalado en la provincia 856.563 viajeros, un 2% más de los que se registraron en el mismo periodo del año pasado. Todos los indicadores demuestran que el turismo es un sector en alza pero los hoteleros se siguen quejando de su situación. Las causas de que 2012 vaya a tener un balance negativo para el sector son varias. Por un lado, están bajando los precios de las habitaciones para mantener el nivel de ocupación. En algunas ocasiones la tarifa por habitación baja hasta la mitad y esto quiere decir que, aunque venga más gente, los beneficios disminuyen para las cuentas de resultados de las empresas.

Por otro, ya se conoce la queja de la competencia desleal. Aproximadamente la mitad de las plazas disponibles en la provincia son ilegales porque no están declaradas como tales y no pagan impuestos. Se trata de pisos o apartamentos que se alquilan y que además cuentan con su correspondiente publicidad en internet de manera que el cliente no sabe si se trata de un establecimiento irregular o no. Los precios son mucho más asequibles lo que está provocando graves perjuicios al sector. También hay que tener en cuenta la reducción del gasto por visitante, que apenas llega a los 50 euros por persona y día cuando esa cantidad hace un lustro casi se duplicaba.

El tipo de turismo propio de estas fechas es eminentemente familiar, aunque también de grupos de amigos dispuestos a pasar un Fin de Año alejado de la rutina. El sector coincide en el incremento del número de turistas durante la Navidad en los últimos años, pues mientras hace un lustro apenas se notaba movimiento de visitantes durante la Pascua, ahora no es extraño ver largas colas para entrar en los principales monumentos. Los turistas aprovechan los periodos vacacionales para conocer otras ciudades y esta práctica sí que era bastante habitual entre los visitante extranjeros. El turismo de fuera, no obstante, es el que está teniendo un mejor comportamiento. Los visitantes valoran sobre todo la restauración, el alojamiento, el ocio, la gastronomía o el patrimonio cultural de la ciudad.

Villagrán aseguró que, por ahora, el ritmo de reservas está "bastante parado" refiriéndose al hotel que dirige, el Hesperia, aunque "la sensación es similar en la mayoría de los establecimientos", comentó. También hay que tener en cuenta que muchas de las reservas se realizan a última hora y la situación podría cambiar. Pese a todo, Villagrán insistió en que estas fiestas serán "peores que las del año pasado".

En cuanto a las preferencias de los cordobeses para estas fechas, a escasez de recursos y el endeudamiento de los consumidores han potenciado la caída de grandes escapadas a favor del turismo interior y rural. El consumidor opta este año por un modelo de proximidad, potenciando el turismo familiar y el contacto con la naturaleza.

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