Una feria abierta a todos

  • Cerro Muriano vive las últimas horas de sus fiestas con una jornada llena de diversión para todos los públicos

La feria de Cerro Muriano asoma cada verano en el calendario de fiestas de Córdoba con cinco días de diversión para jóvenes y mayores. La jornada del sábado comienza destinada a los más pequeños. A las 11:30, cuando muchos aún duermen tras acostarse bastante tarde la noche anterior, se inicia en la acera de Santa Bárbara una gincana de bicicletas. Los niños van llegando a medida que pasan los minutos y se montan en las bicis para iniciar el recorrido. Ángela Rísquez, una de las ayudantes de la gincana, apunta los tiempos de cada uno de los participantes y señala lo positivo de que se desarrollen estas actividades para los muchachos, que "permiten que hagan deporte y se diviertan".

No muy lejos de allí tiene lugar una de las actividades de mayor tradición de la feria, el tiro de codorniz. En el entorno del campo de tiro Pozo de las Pilas, varias personas aguardan ante el comienzo de la competición, que organiza desde 1993 la sociedad de cazadores. El jefe de campo, Rafael Alias, se muestra satisfecho porque este año pueda retomarse el concurso, que el año pasado no pudo celebrarse como consecuencia del incendio en Cerro Muriano. "Estamos muy satisfechos por cómo se está desarrollando la mañana y por la expectación que ha vuelto a levantar el concurso", indica Alias.

A las 13:30 llega uno de los momentos más esperados de la feria, la sardinada que tiene lugar en la caseta del Cerro Muriano Club de Fútbol. Poco antes de que lleguen los visitantes, los cocineros ultiman los preparativos. Higinio Gálvez y Antonio Martín se encargan de preparar, como cada año, los 23 kilos de sardinas que poco después degustarán todos los que pasen por el recinto. Mientras, Pedro Celorrio, un riojano afincando en la barriada cordobesa, aporta el toque de su tierra cocinando unas patatas con bacalao.

La tarde continúa con nuevas actividades para los niños, que viven el sábado el día de más protagonismo desde que comenzó la feria. Raúl Hidalgo y Gema Carrasco son dos jóvenes del Muriano que preparan un mural para la jornada infantil de este domingo. Hidalgo destaca la afluencia con la que la feria ha contado este año, "incluso el día de la inauguración, que suele ser algo más flojo a nivel de público". Para Carrasco, esto se debe a que las fiestas de Cerro Muriano constituyen "una alternativa muy atractiva tanto para la gente de aquí como para el resto de cordobeses que no se han ido estos días de vacaciones".

A las 20:00, es hora de deporte con la celebración del XIII memorial Lola Gómez, que enfrenta en un partido de fútbol-7 a los equipos femeninos del Cerro Muriano y el Naranjo. Es el último acto antes de la noche, en la que las calles vuelven a llenarse de padres que montan a sus hijos en las atracciones y de visitantes que bailan dentro de las casetas, donde tienen lugar las actuaciones de las orquestas Fussion y Minerva. La jornada llega a su fin, pero aún queda el domingo, que pondrá el broche a unas jornadas donde la fiesta y la tradición han estado muy presentes.

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