Las familias desalojadas por el incendio de La Fuensanta vuelven a sus viviendas

  • La Policía retira la custodia del bloque una vez que concluyen los trabajos de seguridad encargados por el Consistorio

Las 28 familias desalojadas del bloque de pisos de La Fuensanta donde el miércoles de madrugada se declaró un voraz incendio volvieron ayer por la tarde a sus viviendas una vez concluidos los trabajos de urgencia encargados por el Consistorio, informaron fuentes municipales. Los inquilinos se reunieron sobre las 20:00 de ayer con el administrador del bloque y los responsables de las obras de emergencia, que les entregaron las llaves de las nuevas puertas de seguridad instaladas en los pisos dañados.

El incendio se declaró a las 03:50 del miércoles en el número 1 de la calle Pintor Pedro Bueno y obligó a desalojar dos bloques de viviendas e intoxicó a ocho personas, una de las cuales permanecía ayer ingresada en el Hospital Universitario Reina Sofía, donde su situación es de mejoría. Las llamas se originaron en la terraza de un piso de la segunda planta y se propagaron de balcón en balcón hasta llegar a la azotea. La mayoría de los vecinos dormía, por lo que algunos no pudieron escapar debido a la intensa humareda y tuvieron que aguardar en los balcones a que los bomberos los rescataran. Los pisos más afectados fueron los de las plantas tercera, cuarta y quinta.

Las tareas de extinción se prolongaron durante toda la noche y el miércoles a mediodía los desalojados continuaban en el lugar del suceso planteando su futuro más cercano. Muchos inquilinos, que recogieron algunos efectos personales por la tarde, pasaron la noche en casas de conocidos, a excepción de siete familias, que solicitaron al Ayuntamiento que los alojara en un hotel. Desde entonces, el inmueble permanecía custodiado por agentes de la Policía Local y los propietarios sólo podían acceder al interior acompañados por una patrulla. Los trabajos de emergencia han consistido en la recuperación de la luz y el agua, el arreglo del ascensor, la instalación de puertas y la revisión de los techos.

Aunque la hipótesis más repetida por los afectados es que la colilla de un cigarro sobre el toldo de un balcón pudo originar el fuego, los agentes del Cuerpo Nacional de Policía todavía investigan las causas. El concejal de Seguridad, José Joaquín Cuadra, descartó que las llamas fueran intencionadas. En la terraza donde se originó el fuego, el propietario acumulaba neumáticos de vehículos, lo que animó la combustión y provocó que el humo fuera más intenso.

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