Los expertos alertan del ascenso de la hepatitis por la inmigración

  • Los tratamientos han logrado reducir la carga viral entre un 50 y un 80% de la población infectada · Esta patología afecta a una de cada doce personas y se caracteriza por la ausencia de síntomas

Los flujos migratorios de los últimos años influyen directamente en el rebrote de algunas enfermedades que antes se creían erradicadas. Este es el caso de la hepatitis, una enfermedad inflamatoria que afecta al hígado y cuyo origen puede ser infeccioso, inmunológico o tóxico. Así lo manifestó al menos el jefe de Sección de Hepatología del Hospital Universitario Reina Sofía, Manuel de la Mata, con motivo de celebración del Día Mundial de la enfermedad. Aunque una de cada 12 personas es portadora de este virus, muchas de ellas lo desconocen; por ello la campaña de este año se ha marcado como objetivo hacer un llamamiento ante la pasividad que existe en torno a esta enfermedad, explicó el responsable del Centro de Investigaciones Biomédicas en Red (Ciber) de Enfermedades Hepáticas y Digestivas del Hospital Carlos III de Madrid, Javier García-Samaniego.

El experto cordobés explicó que hay que hacer un especial seguimiento de esta patología, pues una cuarta parte de los casos puede evolucionar hacia una cirrosis en el plazo de diez a 20 años precisando, por tanto, un trasplante de hígado. Afortunadamente, cada vez existen más tratamientos para frenar este virus, y las terapias implantadas en los últimos años han logrado reducir la carga viral entre un 50 y un 80% de la población infectada, un porcentaje que se reduce al 40% en caso de personas que previamente han recibido un trasplante.

El mayor inconveniente de la enfermedad es la ausencia de síntomas cuando todavía no está muy avanzada, aunque puede provocar complicaciones de envergadura con el paso del tiempo.

Las últimas novedades en el arsenal terapéutico para frenar el avance de esta enfermedad y, por tanto, mejorar la calidad de vida de estos pacientes, son los fármacos ribavirina e interferón, que han supuesto una "luz" para la curación de estos enfermos. Otro de los asuntos sobre los que De la Mata quiso hacer hincapié es en el modo de transmisión, pues la hepatitis se adquiere sobre todo por vía parenteral, es decir, se requiere la ruptura de la barrera de la piel para que se produzca el contagio. Las relaciones sexuales también pueden ser motivo de contagio en algunos casos, "aunque no suele ser el motivo más común".

El doctor De la Mata no sólo destaca por su faceta asistencial, sino que también es uno de los investigadores más potentes con los que cuenta el Reina Sofía. Las patologías que afectan al hígado -entre las que se incluyen de forma especial la hepatitis- tienen una alta prevalencia, que en algunos casos derivan hacia un estado irreversible donde se hace preciso el trasplante.

Para evitar llegar a situaciones límite, el experto abogó por mejorar en la eficacia de determinados fármacos -antivirales-, en la resolución del síndrome hepatorrenal -que puede conducir al fallecimiento del paciente en pocas semanas- o en el tratamiento del fallo hepático agudo, una enfermedad que afecta a personas sanas de manera fulminante comprometiendo seriamente su calidad de vida.

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