El aula para evitar la mendicidad infantil acoge a tres niños al día

  • Los socialistas aseguran que el PP se propone eliminar el servicio mientras que el gobierno municipal afirma que sólo se pretende reformarlo para hacerlo eficiente

Eliminación, según el PSOE. Reforma, según el PP. Populares y socialistas se enzarzaron ayer en un enfrentamiento directo a cuenta de los planes del Área municipal de Familia, que dirige María Jesús Botella, sobre el aula puente de la Escuela Infantil Municipal, un servicio que se presta de forma gratuita para atender a los niños de hasta tres años de familias en riesgo de exclusión. En realidad, el servicio se montó, en paralelo a la Unidad de Calle, para evitar que el colectivo de mujeres rumanas de etnia gitana usen a los menores como gancho para practicar la mendicidad. El problema de fondo, dice el Ayuntamiento, es la escasísima ocupación del servicio. El aula puente, según las estadísticas, acoge a una media de tres niños a la semana que, a su vez, no pasan de ocupar las instalaciones entre tres y cuatro días a la semana. La asistencia a este servicio es totalmente voluntaria y gratuita. Los servicios sociales trabajan directamente con las familias afectadas, además, para garantizar la correcta vacunación de los niños así como para facilitar recursos de emergencia.

La edil de Familia, María Jesús Botella, puso el asunto sobre la mesa de la última comisión permanente, lo que la edil socialista, Inmaculada Durán, interpreta como otro recorte más en la materia, como el del cierre de la Oficina de Inmigración (que el PP atribuye en exclusiva a que la Junta no ha autorizado la financiación para sostenerlo). "El PSOE no va a tolerar recortes insolidarios en programas consolidados que se habían puesto en marcha para población inmigrante con problemas de exclusión", dijo Durán, que reclamó al alcalde que hable con el cónsul de Rumanía y otras autoridades con competencias para buscarle una salida.

"Es una manipulación, no vamos a eliminar nada", asegura Botella. La responsable del gobierno municipal manifiesta que existe un problema relativo a un servicio que puede ser mucho más eficiente. "Tenemos que buscar la manera de convencer a esas mujeres de que traigan a los niños", explica Botella. La cuestión, afirma la edil, es que poco a poco se está consiguiendo una alta tasa de escolarización de estos niños aunque, fundamentalmente, durante la Primaria. "En Secundaria desaparecen", aseguran, producto de los empleos a corta edad y los embarazos en edad adolescente. El PP plantea que puso el debate encima de la mesa "pese a nuestra mayoría absoluta" para que las comisión permanente previa al Pleno sea un espacio de debate entre todos los partidos políticos con representación en la institución municipal.

Los socialistas estiman que el aula puente de atención a los hijos más pequeños de estas familias constituyen un recurso clave. María Jesús Botella dice exactamente igual aunque con un matiz. "Tenemos un encargo expreso del alcalde, José Antonio Nieto, de que las cosas no se sigan haciendo por inercia", asegura la edil de Familia sobre la reforma de este servicio municipal.

Botella aseguró que la Unidad de Calle, un servicio que ha recibido galardones por un trabajo pionero en su terreno, está realizando "una buena labor". Garantizó la continuidad de este minidepartamento municipal. La concejal aseguró que el problema de la población rumana de etnia romaní que ejerce la mendicidad no debe afrontarse como un problema "de imagen de ciudad" sino de derechos de un colectivo desfavorecido, principalmente los menores de edad. La edil aseguró que es la Policía Autonómica quien tiene las competencias en materia de menores.

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