Olivicultura

Las cooperativas auguran una campaña con unas 270.000 toneladas de aceite de oliva

  • El colectivo denuncia el incumplimiento de la norma que impide a la hostelería y a la restauración el uso de aceiteras rellenables

Una persona llena una pequeña botella de aceite en una almazara de Lucena. Una persona llena una pequeña botella de aceite en una almazara de Lucena.

Una persona llena una pequeña botella de aceite en una almazara de Lucena. / el día

Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía ha reunido a su Consejo Sectorial de Aceite de Oliva para realizar un análisis de la evolución de la campaña oleícola 2016-2017 y una primera estimación de la cosecha 2017-2018, en la que vaticina que Córdoba mantendrá las cifras de la actual. Tras estudiar los datos recogidos por las distintas provincias entre sus cooperativas, la federación confirma la tendencia bajista de la producción a nivel regional, que será, al menos, un 10% inferior a la actual, en la que se han obtenido 1.052.054 toneladas en Andalucía y 1.282.028 a nivel nacional.

Con la ayuda de los servicios técnicos de campo de las entidades asociadas, Cooperativas Agro-alimentarias ha configurado un primer aforo, que su presidente sectorial, Cristóbal Gallego Martínez, ha calificado de "prudente", antes de iniciarse la segunda ola de calor, en la que ya nos encontramos, y a la espera de cómo se desarrollen las condiciones agrometeorológicas, en un año especialmente seco, hasta la fecha, y con todo el verano por delante.

El estudio por provincias arroja descensos en Jaén, Granada y Sevilla, mantenimiento en Córdoba e incremento en Málaga. Concretamente, en la principal productora, Jaén, se estima un descenso del 20% respecto a las 503.538 toneladas de la campaña 2016-2017. Por su parte, en Córdoba se espera mantener la cifra de este ejercicio, en torno a las 270.000 toneladas. En Granada, hasta ahora tercera provincia por producción, se prevé una disminución de entre el 25% y el 30% con respecto a las 108.557 toneladas de la presente campaña, lo que le llevaría a ceder su posición a Sevilla, donde está previsto un descenso de solo el 5% sobre las 96.295 toneladas de este año. No obstante, la merma en esta última podría incrementarse si las nuevas plantaciones en regadío no dejan la producción esperada. Finalmente, de cumplirse esta primera estimación, Málaga recogerá un 30% más que las 46.836 toneladas del último ejercicio.

En cuanto al análisis de la campaña 2016-2017, el Consejo Sectorial de Aceite de Oliva valoró positivamente el dato de salidas de aceite de oliva al mercado, que, aunque ha descendido de manera puntual en junio, con 101.000 toneladas, acumula un total de 1.089.300 en lo que va de ejercicio, totalizando una media de 121.000 toneladas mensuales, cifra que supone un 6,1% más que las 114.000 de la campaña pasada, y a un precio de comercialización superior. De confirmarse la tendencia, la cantidad de enlace será la segunda más baja del histórico.

Todo ello en un contexto en que la exportación de aceite de oliva desde Córdoba al resto del mundo ha aglutinado durante esta campaña uno de los mejores datos de los últimos años, lo que conllevará que las existencias a final de la temporada sean casi nulas, tal y como ya informó Asaja, que concretó que de continuar el ritmo de salidas de aceite al mercado, se llegará a final de campaña con uno de los stocks más bajos de los últimos diez años. Córdoba continúa así como una de las mayores provincias productoras de aceite de España, teniendo en cuenta que, según los datos recogidos por la patronal agraria, durante los nueve meses de campaña ya contabilizados han salido al mercado más de 224.000 toneladas del producto.

En otro orden de cosas, se consensuó seguir insistiendo en la necesidad de aplicar y vigilar el cumplimiento del Real Decreto 895/2013 por el que se prohibían las aceiteras rellenables en el canal Horeca (hostelería y restauración). A punto de completar cuatro años desde la publicación de la norma, las cooperativas oleícolas han mostrado su descontento con el cumplimiento y vigilancia de la misma. Insisten en que se trata de una medida que beneficia fundamentalmente al consumidor, el cual puede conocer en todo momento el producto que consume, con garantía del cumplimiento de los controles de trazabilidad desde el origen. Paralelamente, la federación considera que ofrecer aceites de oliva debidamente envasados y etiquetados refuerza la imagen de un producto del que somos líderes indiscutibles a nivel mundial, un hecho importantísimo en un país eminentemente turístico como el nuestro, que en 2016 superó los 75 millones de turistas, los cuales deben llevarse una buena opinión del ingrediente estrella en la Dieta Mediterránea, al objeto de seguir incrementando su demanda y consumo en los mercados exteriores. En consecuencia, la federación insta a las administraciones competentes a reforzar los controles y garantizar el cumplimiento de la normativa.

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