Una combinación de buen gusto, originalidad y arte en Navidad

  • Los dueños de los nueve enclaves abiertos al público hasta el 4 de enero acogen a los visitantes con el objetivo de revivir tradiciones y vivencias de otros tiempos

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Los patios cordobeses son conocidos en todo el mundo por la explosión de color que exhiben los cientos de macetas que los adornan. Turistas y cordobeses quedan perplejos cada año en el Concurso Popular de Patios Cordobeses por el esfuerzo y la dedicación que los vecinos de estas antiguas casas de vecinos hacen para mantener esta tradición. Cuando llega el otoño, estos recintos siguen manteniendo vivo su espíritu, a pesar de lo que se pueda creer. Y es que sus dueños se esmeran tanto o más que en primavera para que sus enclaves muestren su mejor imagen. En esta época del año son menos los patios abiertos al público, en concreto nueve, pero dan una muestra clara de cómo se vive en ellos esta época del año, cuando la Navidad se acerca e invita al recogimiento y a pasar un rato con la familia y los amigos. En este punto, cabe destacar la amabilidad de los dueños de los patios que abren hasta el 4 de enero -Maese Luis, 22; Mucho Trigo, 21; Carbonell y Morand, 20; Pozanco, 6; Pastora, 2; Juan Tocino, 3; Isabel II, 1; La Palma, 3; Siete Revueltas, 1-, los cuales acogen a los visitantes "con los brazos abiertos", apunta la presidenta de la Asociación de Claveles y Gitanillas, Leonor Camorra, quien destaca, asimismo, "el arte que cada vecino le echa a la hora de decorar su patio".

En cada uno de los recintos visitables hay algo que se puede destacar; un detalle, una maceta o un elemento arquitectónico que lo distingue del vecino y que le da su propio sello. Esto es gracias a sus dueños, que los decoran tal y como sienten la Navidad, asegura el secretario de este colectivo, Rafael Barón. Así, entre la vegetación verde que abunda en todos ellos ahora destaca, por ejemplo, en el recinto de Pastora, 2 su majestuoso belén de estilo napolitano, que entra en el concurso de nacimientos de Cajasur. Asimismo, sobresale el bodegón que Barón, propietario del recinto, ha hecho alusivo a los Reyes Magos, con oro, incienso y mirra. En la decoración, además de las flores de pascua, las alegrías de la casa y las gitanillas, aún con flor, sobresalen las zambombas y las panderetas. En Maese Luis, 22, su propietaria, Luisa García, destaca la iluminación del recinto. "Es lo que más llama la atención a los visitantes de este patio, sobre todo por la noche, cuando encendemos los farolillos de colores y la luz se refleja en los arcos de estilo árabe y en la celosía". Embrujo y encanto son, sin lugar a dudas, las señas de identidad de este recinto. García señala, además, que los patios en esta época del año sirven "de lugar de encuentro para los cordobeses, que los visitan ahora sin el agobio que hay en mayo por los turistas".

En el enclave de La Palma, 3, si hay algo que sorprende a los que acuden es el belén realizado por Manuel Cachinero, propietario y artistas plástico, el cual ha diseñado un nacimiento y figuras colgantes en poliestireno expandido policromadas, un detalle original que sobresale entre la vegetación existente.

Sin embargo, más allá de la decoración que en estas fechas lucen estos recintos, en algunos su estructura y elementos principales son los que más destacan. Es el caso de Isabel II, 1, en el que dos capiteles, uno califal de avispero y otro visigodo, del siglo IX y X, centran todas las miradas, afirma Julia Sesma.

El éxito del ciclo La Navidad en los Patios de Córdoba, organizado desde hace tres años "para satisfacción personal de los propietarios y por tradición", viene dado también por las estampas que se viven en estos enclaves, donde se degustan dulces tradicionales y caldos de la tierra mientras suenan villancicos. Y es que además de la degustación gastronómica, los patios son visitados los viernes y sábados por dos coros, que amenizan durante una hora la visita de los curiosos, vecinos y turistas. Así, los días 19, 20, 26 y 27, el coro Hermandad de la Merced y el Grupo Jácara pasarán por todos y cada uno de los recintos. Los primeros serán Siete Revueltas, 1; Mucho Trigo, 21, a las 19:00; y Carbonell y Morand, 20; y Pozanco, 6, a las 20:00.

El objetivo de revivir las vivencias que en Navidad había en los patios cordobeses en otros tiempos está cumplido, así como imprimirle a los enclaves arte, originalidad y buen gusto a la hora de decorarlos en unas fechas en las que adolecen de flores, su principal seña de identidad y el más universal de sus reclamos.

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